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Santander sube su apuesta tecnológica y relanzará Openbank

“El dividendo total en 2017 ascendería a 22 céntimos de euro, con un esquema de abono de 3 dividendos en efectivo de 6 centavos y uno a elegir entre acciones y efectivo de 4 centavos. El importe pagado en efectivo aumentaría en torno al 9%”, dijo Ana Botin, N°1 del grupo Santander. Entre 2015 y 2017, el dividendo en efectivo por acción habrá aumentado un 20%. Ella agregó: “Queremos ser el mejor banco comercial de Europa y América, ganándonos la confianza de nuestros empleados, clientes, accionistas y de la sociedad en general, actuando de una manera Sencilla, Personal y Justa, contribuyendo al progreso de todos ellos. Tan importantes son los resultados que obtenemos como la manera de llegar a ellos”.

La presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha presidido hoy la junta general de accionistas de la entidad en la que se han aprobado las cuentas correspondientes al ejercicio 2016. Botín destacó que “nuestra mejor franquicia, equipos más cohesionados, una estrategia clara y una buena ejecución, nos permitieron obtener excelentes resultados en 2016”, a pesar de la volatilidad en los mercados y los “nuevos retos” que afrontaron la economía y el sector financiero.

“Volvimos a cumplir con nuestros objetivos comerciales y financieros, y con las métricas de rentabilidad comprometidas con nuestros accionistas, y lo hicimos de la manera correcta”, añadió Botín, que señaló, además, que “los buenos resultados nos sitúan entre los bancos internacionales que consiguen a la vez financiar un crecimiento rentable, acumular capital y seguir aumentando el dividendo a nuestros accionistas”.

Botín ha realizado un repaso a la evolución económica y el impacto en los mercados donde operan. Por ejemplo, ha destacado los nuevos patrones de crecimiento en China, los tipos bajos, la depreciación de divisas y cambios regulatorios. "A esto debemos añadir otros factores relevantes para nosotros, como fueron el referéndum de Reino Unido, las elecciones de España y Estados Unidos o la evolución política en Brasil", ha señalado Botín ante los accionistas. "Todo ello generó un año muy volátil en los mercados y, como cabía esperar, no fuimos inmunes a sus efectos", ha reconocido.

Pese a esto, Botín ha valorado el ejercicio, en especial porque ha recordado que en 9 de los 10 mercados en los que operan se ha registrado crecimiento económico. Además, ha recordado que el banco ganó 6.204 millones de euros, un 4% más. "Eliminando el impacto negativo de las divisas de los países en que operamos, este aumento es del 15%", ha señalado. La entidad cuenta con 125 millones de clientes.

Todos los puntos que se sometieron a votación de los accionistas han quedado aprobados, desde la renovación de los cargos (incluido el de Botín, con más del 97% de respaldo) o las retribuciones al dividendo flexible.

A corto plazo, ha avanzado Botín, continuarán con la transformación que iniciaron en 2009: invertirán 1.900 millones de euros al año en tecnología. Ha señalado que en los "próximos días" relanzarán Openbank, su banco completamente digital. "Nos queremos convertir en un nuevo banco capaz de prestar servicios que antes no imaginábamos", ha dicho Botín.

En cuanto a los clientes, ha señalado que seguirán trabajando en conseguir "vincularlos", es decir, que aquellos que trabajan con varias entidades usen Santander como su banco principal y manejen habitualmente sus tarjetas. "Un cliente vinculado es 4 veces más rentable que uno que no lo es. Y si hablamos de empresa, la rentabilidad se multiplica aún más", ha recordado a los accionistas.

En 2016, ha defendido Botín, llevaron a cabo los compromisos adquiridos. "Aumentamos el dividendo efectivo, el beneficio por acción y el valor tangible por acción. Nuestro plan para 2017 es mejorarlo aún más", ha asegurado. El dividendo creció en el ejercicio de 2016 un 5%, ya que el banco repartió 0,21 euros por título repartidos en cuatro pagos: tres en efectivo y uno a elegir entre acciones o efectivo.

Esa misma fórmula es la que, previsiblemente, se llevará a cabo en 2017, si así se aprueba, ya que el consejo propone una nueva alza. "El dividendo total ascendería a 22 céntimos de euros, con un esquema de abono en 3 dividendos en efectivo de 6 centavos y uno a elegir entre acciones y efectivo de 4 centavos", ha repasado la presidenta. Supone un nuevo aumento del 5% en la retribución a los propietarios de títulos.

Sucesión

El Grupo Santander ha fijado las reglas para sustituir de forma interina y circunstancial a su presidenta, Ana Botín, en casos de ausencia, imposibilidad o indisposición: Bruce Carnegie-Brown, vicepresidente de Santander, será su reemplazo, según los estatutos de la entidad.

El consejo de Santander aprobó a finales de enero, a propuesta de la comisión de nombramientos de la entidad, la política de sucesión del grupo y las reglas del juego para la selección de consejeros, que se revisa anualmente.

"La planificación de la sucesión de los principales administradores es un elemento clave del buen gobierno del banco que asegura que el relevo en el seno del consejo se produce siempre de forma ordenada", señala el informe anual de 2016 de Santander.

Carnegie-Brown se incorporó en 2015 a Santander como consejero independiente y coordinador de los consejeros externos (lead director). Es también consejero no ejecutivo de Santander UK.

Con una dilatada trayectoria, que pasa por entidades como JPMorgan y Bank of America, el sustituto interino de Botín en su ausencia es el encargado de dirigir la evaluación periódica del presidente del banco y coordinar su plan de sucesión.

Los estatutos de Santander establecen la prioridad de Carnegie-Brown en el orden de sustitución por ausencia de Botín por delante del resto de los vicepresidentes del banco, que se colocan a continuación en la línea de sucesión para ocupar este puesto, siguiendo un criterio de antigüedad.

Los vicepresidentes Rodrigo Echenique y Matías Rodríguez Inciarte se convirtieron en consejeros de Santander en 1988 y Guillermo de la Dehesa pasó a formar parte del consejo del banco en 2002.

El consejo de Santander, integrado por dieciséis personas, evalúa una vez al año su funcionamiento y sus trabajos. Las conclusiones del análisis realizado sobre 2016 se presentaron en enero de 2017 al órgano de gobierno del banco que, tras su estudio, elaboró y aprobó un plan de acción que contempla un "seguimiento y actualización continuada de planes de sucesión robustos y contrastados para el consejo, sus comisiones y los puestos directivos clave", señala la entidad en su informe 2016.

El plan fija también un "incremento del tiempo dedicado a transformación digital y tecnológica, recursos humanos, sucesión y talento, seguridad informática, entorno competitivo e innovación".

Los consejeros coordinadores están llamados a jugar un papel clave en la sucesión de las cúpulas de los bancos, en línea con el mandato dictado por el del BCE para todas las entidades.

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