Tomasetti y Vogelstein, en 2017, publicaron nuevamente en Science descubrimientos similares a los de su estudio anterior. Esta vez contiene cifras de 68 países más, es decir, referencias de unas 4.800 millones de personas.
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Los investigadores analizaron la secuenciación del genoma y los datos epidemiológicos de 32 tipos de cáncer. Confirman de nuevo que casi dos tercios de las mutaciones en estos tumores son atribuibles a errores aleatorios que ocurren de forma espontánea en las células sanas durante la replicación del ADN.
"Se sabe que debemos evitar hábitos como fumar para reducir el riesgo de cáncer, pero cada vez que una célula normal divide y copia su ADN para producir dos nuevas células, se producen múltiples errores. Estos constituyen una fuente de mutaciones que no ha sido valorada científicamente", explicó Tomasetti.
“Muchas personas desarrollan cáncer debido a estos errores aleatorios de copiado del ADN. Por ello, se necesitan urgentemente mejores métodos para detectar todos los cánceres antes, cuando todavía son curables”, agregó Vogelstein.
Demostraron que cuando se suman las mutaciones críticas en los cánceres pancreáticos, el 77% de ellos se debe a errores aleatorios de copiado del ADN, 18% a factores ambientales como el tabaquismo, y el 5% a la herencia. En otros tipos de cáncer, como los de la próstata, el cerebro o el hueso, más del 95% de las mutaciones se deben a errores de copiado aleatorios.
Sin embargo, en el cáncer de pulmón es diferente. El 65% de todas las mutaciones son por factores ambientales, sobre todo por el hábito de fumar, y el 35% se debe a errores de copiado del ADN. Sobre los factores hereditarios no se conocen cifras en estos tumores.
Y de manera general, en los 32 tipos de cáncer estudiados los investigadores calculan que el 66% de las mutaciones son provocadas por errores de copiado, el 29% se pueden atribuir al estilo de vida o factores ambientales y el 5% a la herencia.
Los autores aseguraron que sus conclusiones están de acuerdo con estudios epidemiológicos que demuestran que cerca del 40% de los cánceres se pueden prevenir evitando entornos poco saludables y estilos de vida.
“Los esfuerzos actuales y futuros para reducir los factores de riesgo ambiental conocidos tendrán impactos importantes en la incidencia de cáncer. Pero estos cánceres se producirán sin importar cómo de perfecto sea el ambiente”, concluyó Vogelstein.
Cáncer
Es el nombre que recibe un conjunto de enfermedades relacionadas. En todos los tipos de cáncer, algunas de las células del cuerpo empiezan a dividirse sin detenerse y se diseminan a los tejidos de alrededor.
Las células humanas crecen y se dividen para formar nuevas células a medida que el cuerpo las necesita. Cuando las células normales envejecen o se dañan, mueren y son reemplazadas por células nuevas.
Pero en el cáncer, este proceso se descontrola. A medida que las células se hacen más anormales, las células viejas o dañadas sobreviven cuando deberían morir, y se forman células nuevas que no son necesarias. Estas células adicionales pueden dividirse sin interrupción y pueden formar masas que se llaman tumores.
La Organización Mundial de la Salud indica que el cáncer es una de las primeras causas de muerte a nivel mundial. En 2012 hubo 8,2 millones de personas que murieron por esta enfermedad.
Los cánceres de pulmón, hígado, estómago, colon y mama son los que más víctimas se cobran.