ver más
podcast 7_hugo haime-336 cele

"¡Déjense de joder!", "el culo del mundo" y la "falsa denuncia" del diputado

Un interesante espadeo se registró entre el jefe de Gabinete y los diputados massistas Graciela Camaño y Felipe Solá durante el informe que el ministro coordinador brindó en la Cámara Baja. Los renovadores atacaron a Peña por distintos flancos: educación, pobreza, el 'Correogate' y otros dilemas éticos del Gobierno. La mano derecha del Presidente defendió al Ejecutivo: "Nos hacemos cargo, no nos escondemos".

Sr. Presidente (Monzó).- Continúa la sesión. Tiene la palabra la señora diputada por Buenos Aires.

Sra. Camaño.- Señor presidente: en primer lugar, por su intermedio saludo a todos los funcionarios que nos visitan. Es interesante la estrategia desplegada por el funcionario, no solo por la fama sino también por algunas afirmaciones que aquí se hicieron. Se habló de “nosotros y ustedes” y de los treinta años de peronismo, incluso olvidando que muchos funcionarios que participan del gobierno nacional ‑usted mismo, señor presidente, el señor diputado Amadeo y distinguidos colegas del radicalismo‑ han sido parte en esos treinta años.

Entonces, lo invitaría a que abandone la estrategia de los troles y que deje de trazar una raya entre “nosotros y ustedes”, porque ni siquiera podrá decir “yo”, quizás por algún pariente que haya tenido pasado de admiración menemista. En verdad, venir a pelear con un pasado sin memoria y proponer un futuro con un diagnóstico es una falta de respeto. No se puede decir que de la coyuntura no hay que hablar porque, lamentablemente, la coyuntura es la que hoy nos muestra las realidades del palacio, de la alfombra roja, y la de la calle.

Mucho me temo que no será el “ring raje”, pero se están comiendo la alfombra roja. Nosotros no queremos hablar ni “como” ni “de” el pasado sin memoria; lo que está mal se encuentra en sede judicial y quienes están obligados a efectuar las presentaciones correspondientes son aquellos funcionarios que ingresaron, vieron y pueden acercar pruebas. Hay que hablar menos y hacer más respecto de esto.Muchas veces vemos cómo se confunden los negocios y pareciera ser que los hombres del pasado han tenido mucho que ver con los hombres del presente que hoy nos proponen el futuro. (Aplausos.)

Varios planteos del funcionario explican la diferencia entre el palacio y la calle. Hoy vienen a este recinto con la estrategia de plantear un plan maestro, mientras que ayer algún funcionario habló sobre revolución educativa. Para eso hay buenos publicistas y grandes tituladores; en el pasado también los hubo. Miremos nomás los nombres de las leyes y lo que establecían. Un plan maestro a diez años con 108 objetivos. Muchos de los objetivos que titulan están contemplados en los 145 artículos que conforman la ley 26.206 que nosotros, los diputados y senadores, votamos en el año 2006. Entonces, suena lindo venir a hablar acá de lo bilingüe y de la necesidad de que los maestros sepan las lenguas originarias. Eso está en la ley, señor ministro.

Cuando se habla del futuro y uno tiene la responsabilidad de gobierno, del hacer, me recuerda a algunos que también construían relato y hablaban desde afuera del gobierno. Señores: fueron elegidos para gobernar; ustedes son los responsables de la coyuntura. Déjense de tomar caminos fáciles y empiecen a mirar los problemas, a definirlos y a resolverlos. Esa es la coyuntura. La coyuntura es la responsabilidad que deben tener para resolver los conflictos de la sociedad. ¡No nos vengan con verso! ¡No nos vengan a hablar del futuro! ¡Cómo carajo no vamos a estar de acuerdo con que hay que resolver el tema educativo! ¡Pero no vengan con proyectos faraónicos, ni vengan el día en que tienen el certificado de incapacidad para poner a los pibes en la escuela, en la calle! (Aplausos.)

¿Sabe qué es la coyuntura? La coyuntura es que ustedes, los que no quieren hablar de la coyuntura y pretenden hablar del futuro, no pusieron en marcha ninguna de las estrategias que ya estaban planteadas para la mejora en las materias de lengua y matemática. ¿Sabe cuál es la coyuntura? Que ustedes, como responsables del gobierno, no distribuyeron libros este año, no hicieron ningún trabajo de planeamiento con los directores, no operaron sobre la infraestructura de las escuelas; no hicieron nada. ¿Sabe cuál es la coyuntura? No se ve en todo el país una línea que articule la educación. Fíjese usted, somos federales en el discurso para todo, incluyendo la educación. ¿Pero sabe qué? Esa ley de 146 artículos nos habla de articular una educación que en el marco del federalismo haga ciudadano al pibe que vive en Tierra del Fuego y a aquel que vive en Jujuy. De eso se trata resolver el tema salarial de los docentes.

En cuanto al diagnóstico, lo tenemos hace diez años. Me acuerdo de la Prueba PISA. Estaba ocasionalmente en Estados Unidos por motivos de enfermedad. El ministro argentino dijo que había que modificar la Prueba PISA. El ministro de Educación de los Estados Unidos dijo que había que revisar lo que se estaba haciendo mal en el país. Entonces, diagnóstico tenemos, es lo que menos necesitamos. Creo que hasta el más humilde de los maestros del grado más chiquito sabe cuál es el problema en materia de educación.

Cito algunas cuestiones que me impactaron del informe que hicieron. ¿Saben por qué? Porque el informe dice que la cuestión socioeconómica sigue siendo central en los resultados de un sistema débil para darle pelea. Los chicos de mayor nivel socioeconómico dan mejor; las privadas dan mejor que las públicas; los que pasaron por el jardín de infantes dan mejor que los pibes que no lo hicieron; los que repitieron de grado o tienen sobreedad están peor que los que cursan en la edad teórica. La escolarización de las madres y la estructura de las casas de los pibes son determinantes en el resultado. Si el gobierno no interviene o sigue aumentando la pobreza como ocurrió en los últimos quince meses, no parece que se encuentre solución alguna en materia educativa.

Acá se dijo que tenemos que abandonar la cultura del paro docente que favorece la fuga de las escuelas públicas. Tiene un error de diagnóstico, señor. Usted no puede seguir echando la culpa a los maestros. Los maestros son trabajadores que reclaman, nada más que un salario con el que puedan alcanzar la canasta básica alimentaria. ¡Déjense de joder! No puede ser la variable de ajuste el maestro. ¡Si quieren hablar de futuro en serio, ajusten por otro lado! No ajusten con el docente.

Habló del artículo 10, ¿lo leyó? Lea toda la ley, señor ministro. Lea la versión taquigráfica; mire el espíritu de la ley. El espíritu de la ley –no de financiamiento‑ no es tirar la responsabilidad del salario a las provincias. Si no entiende esto, seguirá leyendo parcialmente la ley y continuaremos encaprichados con los maestros en las calles y los pibes en las casas.

No creo que sea ingenuo lo que se está haciendo en materia educativa, porque como bien se dijo acá lo que se pretende hacer es algo que en el pasado terminó con la Banelco. Señor ministro, usted es joven, ¿sabe lo que fue la Banelco? La Banelco fue querer destruir los derechos colectivos de los trabajadores. Cuando hablan de paritarias y de diálogo, confunden la terminología. El derecho constitucional social fue producto de larguísimas luchas en la humanidad, y se estableció en todas las constituciones; allí cayó el artículo 14 bis de nuestra Constitución Nacional.

El derecho colectivo está tutelado, y la ultraactividad es lo que ustedes están pretendiendo hacer con los docentes, en el marco de una farsa, como es este sistema de federalización de la discusión de los salarios.

---

Sr. Presidente (Monzó).- Tiene la palabra el señor diputado por Buenos Aires.

Sr. Solá.- Señor presidente: quiero decir, como bien sabe el señor jefe de Gabinete, que Cambiemos se propuso tres objetivos fundamentales cuando se presentó a elecciones y quiso sintetizar de esa manera su programa de gobierno. El primero fue pobreza cero; el segundo, luchar contra el narcotráfico, y el tercero, unir a los argentinos.

Con respecto a lo de pobreza cero es obvio lo que ha pasado con la pobreza, así que no lo voy a comentar porque está clarísimo. Lo pésimo fue haber puesto “pobreza cero” en lugar de “disminuir la pobreza”, siendo más realistas. Poner eso es no conocer el país. En segundo lugar, es obligación del Estado combatir el narcotráfico; por lo tanto, no era un objetivo. En todo caso sería triunfar, pero no están triunfando sino que estamos retrocediendo frente al narcotráfico, y lo vemos cotidianamente. Eso viene pasando de antes, solo que ustedes lo pusieron como objetivo. El tercero es más grave, porque no creo que hayan contribuido con ganas a bajar la pobreza. Creo que no la bajaron, porque su programa económico es así. Tampoco creo que hayan contribuido al aumento del narcotráfico, pero sí a incrementar la grieta de una manera fenomenal.

Hoy estamos participando en una buena sesión informativa, con un jefe de Gabinete que se sienta mirando a los diputados –tal como se viene haciendo desde hace un tiempo- y que no murmura mirando hacia los costados sin contestarnos nada, como ocurría en el gobierno anterior. Eso sí, el show fue descomunal. Digo esto porque las intervenciones del señor jefe de Gabinete son una continuidad del discurso del presidente Macri del 1° de marzo, principalmente por la agresividad y el intento de decir “acá hay dos”: ellos, que se indignan, paran y gritan, y nosotros, que hablamos del pasado y les contestamos desde el futuro, porque del presente mejor ni hablar. Entonces, estamos participando en una buena sesión, que también es un inmenso show; las dos cosas a la vez.

Por otra parte, quisiera formular algunas preguntas sobre el papelón del Correo. En primer término deseo saber cómo se van a retractar y cómo piensan volver a fojas cero. ¿Cómo se piensan retractar si hay una propuesta que si bien no fue aceptada por la contraparte está firmada y sujeta a la homologación judicial? Teniendo en cuenta esto, ¿qué piensan hacer para retractarse? En segundo lugar, ¿Correo Argentino va a desistir de los juicios contra el Estado nacional? Formulo esta pregunta porque quizás es algo que no tuvieron en cuenta o es un procedimiento normal. Además, ¿qué tipo de solución podía importar ese acuerdo dentro del concurso? Esto es muy importante porque en mi opinión el acuerdo dejaba abiertos todos los caminos para que el grupo empresario reclamase lo que quisiera con intereses mucho más altos que los que se ofrecían.

Por otro lado quisiera saber por qué eluden la cuestión de la ética pública en la respuesta a la pregunta 375. Es falso que haya un vacío normativo, porque el artículo 2° de la ley de ética pública establece en uno de sus incisos lo siguiente: “No recibir ningún beneficio personal indebido vinculado a la realización, retardo u omisión de un acto inherente a sus funciones, ni imponer condiciones especiales que deriven en ello”. Este inciso estaba vigente –aún lo está- en el momento en el que el Ministerio de Comunicaciones cerró el acuerdo con la familia Macri. Pero negar la existencia de este artículo es como negar la subordinación de cualquier ministro o secretario de Estado al señor presidente. Sin embargo es lo que hacen al señalar que el señor Aguad no tiene nada que ver con el Correo. ¡No nos tomen el pelo! En todo caso el señor Aguad se equivocó o cumplió órdenes; no lo sé.

También se ha dicho por ahí que se decidió no informar al presidente sobre la situación para no entorpecer la negociación, sin darse cuenta de que de ese modo están admitiendo que de haberlo informado se entorpecería la negociación. Esta explicación no le hace ningún bien al señor presidente.

Por otra parte, si el doctor Mocoroa fue sumariado por el procurador del Tesoro, me pregunto por qué no se le ha hecho sumario también al señor ministro, sobre todo teniendo en cuenta que en la respuesta a la pregunta 451 se señala con claridad que el director general de Asuntos Jurídicos fue instruido por el ministro. En este sentido les recuerdo que hablamos de un ministro que al concurrir a esta Cámara dijo que se hacía presente ante una comisión que era del Frente Renovador y que venía para sacarse el tema de encima, ofendiendo a un diputado, que va a presentar una cuestión de privilegio a raíz de esa situación. El hecho es que el ministro no contestó ninguna pregunta, nos ofendió y se fue, después de haberlo tenido que escuchar durante años gritando en este recinto cuando era el presidente de su bloque.

¿Quién estableció los umbrales mínimos de ese acuerdo? Nos dijo que hubo una oferta “A” y luego otra “A + 0,1”, con la que superaron los umbrales mínimos. ¿Cuáles son esos umbrales mínimos? ¿Quién los fijó? ¿Hubo alguna audiencia pública? Esos umbrales mínimos fueron inventados por el señor Aguad en ese momento. ¿Ustedes saben cuánto hay de diferencia entre una oferta y la otra? Unas horas. Ahora resulta que de golpe, con un poquito más, ya pasaron los umbrales mínimos. Es decir, es todo un gran papelón que se resuelve con el “perdón, perdón” y vuelta atrás.

¿Qué pasa con Macair y con Flybondi? “Perdón, disculpen; estamos por hacer una chanchada, volvemos para atrás”. Juan Domingo “Perdón”. “Perdón, volvemos para atrás”. A lo mejor la democracia está funcionando porque los agarramos cada vez que van a hacer algo, y entonces “vamos todo para ‘atriqui’”. Muy bien. Esas son las preguntas concretas que le hago.

Pero quiero hacerle otra pregunta. Nosotros sancionamos una ley de tierras rurales que establecía un máximo para la participación de extranjeros en las compras de la tierra argentina. Este máximo era muy claro y tenía que ser reglamentado por el Poder Ejecutivo. Lo que queríamos era evitar una cosa muy concreta: no que hubiera mayor producción y productividad en la Argentina, que hay muchísima y muy alta, sobre todo en la región Pampeana -y lamentablemente en el avance de los cultivos sobre estas regiones-, sino que los extranjeros nos vengan a comprar paisaje. En un mundo que se achica comprarse un paisaje en el culo del mundo –perdón‑, lejos, en la Patagonia, es bueno, y también establecíamos que no podía haber lagos, lagunas o cursos de agua de importancia. Todo eso fue borrado por el decreto 820. Es decir: “No me importa lo que diga el Congreso”.

¿Saben qué invocan en el decreto como fundamento? Que lo hacen a pedido –sic- de las inmobiliarias y de los intermediarios con los extranjeros, y lo dicen sin ponerse colorados, como decía Patoruzú cuando yo era chico. Estamos hablando nada más y nada menos que de la ley de tierras de aquí al futuro. La tierra ya no es un bien de producción; ahora es un pedazo del planeta. Ya somos muchos y la tierra es finita. Esto tiene relación directa con la soberanía.

La pregunta concreta sobre ese punto es si nos puede informar –ahora o por escrito- cuánto se ha vendido con posterioridad al decreto 820, en su totalidad y a quién, y sobre todo cuánto se ha vendido aceptando los cambios del decreto 820, que exime la cuestión del 50 por ciento como máximo para los extranjeros.

Quiero consultar al señor jefe de Gabinete de Ministros –que es más que un ministro- sobre el meneado tema del decreto 1.206 del año pasado, que pasa por alto al Congreso Nacional –este es un pequeño detalle- con respecto a la ley de blanqueo y al artículo –creo- 83, que todos votamos aquí en la madrugada –oficialistas y no oficialistas, y después lo aprobó el Senado por unanimidad‑, que decía que los parientes no pueden blanquear. Sería bueno saber –y es una pregunta- si el Estado lleva el listado de los parientes de los funcionarios de los tres poderes que han blanqueado después de que entró en vigencia la ley o, si se quiere, después de que entró en vigencia el decreto, que es casi lo mismo, porque el decreto comienza a regir tres o cuatro días después de la vigencia de la ley, y un poco más tal vez. Sería bueno que por lo menos hicieran eso: ya que han violado totalmente la Constitución por lo menos deben llevar cuentas de si eso tenía mucho impacto o no. Que vengan y nos digan: “Miren, Solá y todos los que votaron: yo la propuse y todos la apoyaron, pero les queremos decir que no ha sido muy fuerte este impacto”. Por lo menos eso.

Quiero preguntar también sobre un tema que me preocupa muchísimo, que es el acuerdo propuesto y que alegra tanto a la liviana canciller Malcorra –no liviana de peso sino mentalmente-; me refiero al acuerdo futuro del Mercosur con la Unión Europea. Nosotros tenemos un Mercosur agonizante y una industria en muy mal estado en este momento. Es el peor momento para suscribir un acuerdo internacional. La Unión Europea sabe que el grueso de la demanda para sus artículos industriales manufacturados -lo ha dicho; no lo voy a leer porque no tengo tiempo- va a venir de los mercados externos. Por lo tanto, dice explícitamente que tratemos de hacer que las empresas europeas consigan rebajas de importación de los países de destino para poder vender más, y tiene todo un plan hasta el año 2020.

Nosotros, Brasil y Argentina, tenemos en líneas generales el doble de aranceles que los que tiene la Unión Europea. Entonces, van a decir “Bueno, bajemos todos el 50 por ciento”. Yo conozco eso, hace veinte años lo discutí en la Ronda Uruguay del GATT. Claro, nosotros vamos a bajar de una manera que vamos a hacer eutanasia a la industria, directamente. Brasil tuvo un proyecto industrial muy importante, pero no sé si lo ha podido continuar en estas condiciones. Nosotros no tenemos un proyecto industrial desde hace muchísimos años. Eso sí, estamos muy contentos porque vamos a hacer un acuerdo de libre comercio. Y hay un ministro, el ministro Cabrera, que va a tener el problema de que hoy las cosas quedan filmadas, que dijo que su mayor alegría sería un tratado bilateral de libre comercio con los Estados Unidos. No tiene la menor idea de lo que es el perfil industrial de la Argentina, de la situación de la industria argentina y de las pymes, ni del perfil industrial exportador de los Estados Unidos. No tiene la menor idea de lo que son las potencias relativas, y es ministro de Producción de este país, que necesita levantar la producción.

Cuando yo me fui de la Secretaría de Agricultura se producían 10.500 millones de litros de leche por año, con muchos menos argentinos. Ahora los chicos pobres no pueden tomar leche porque no pueden pagarla, y con el aumento de la indigencia mucha gente no llega a comer el día 30. Hay 2.700.000 indigentes, según el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la UCA, que decía que teníamos un 29 por ciento de pobres en el último año del gobierno anterior y ahora dice que hay un 32 por ciento. ¿Y saben qué? Hay 600.000 nuevos indigentes, y la mayoría son menores. ¿Saben cuánto se produce ahora de leche? No son los 10.500 millones de litros del año 98; se producen 9.000 millones de litros en una Argentina mucho más grande. Entonces, empecemos por ver las cosas como son: menos litros y más caros. Cuando los tamberos produjeron 10.500 millones de litros de leche el precio internacional de la leche en polvo era de 1.800 dólares, y ahora es del doble. Entonces, digamos las cosas como son.

Acá hemos visto hoy dos caras de la misma moneda. Acá han perdido la autoridad moral, y la han perdido por esas permanentes marchas atrás.

También quiero preguntar si en el PAMI contrataron o no –yo no estoy bien informado y por lo tanto tengo derecho a preguntarlo- en forma directa a una consultora llamada Hermes ‑no quisiera olvidarme de eso‑, cuál es el informe que dio dicha consultora sobre el PAMI y si ello influyó en el despido del doctor Regazzoni. (Aplausos.)

Sr. Presidente (Monzó).- Tiene la palabra el señor jefe de Gabinete de Ministros.

Sr. Jefe de Gabinete de Ministros.- Muchas gracias por sus preguntas y sus comentarios.

Señora diputada Camaño: por más que lo diga una y otra vez, como también lo dijo el señor diputado Solá, no hay estrategia ni vocación de dividir al país. Lo que hay es convicción de decir las cosas como creemos que son, y esta convicción hace que nos hagamos cargo de este país el 10 de diciembre de 2015 enfrentando todos los problemas, poniendo la verdad sobre la mesa en cada uno de los temas y tratando de construir un camino de solución.

Nuevamente, si el resultado de los últimos años hubiera sido un éxito grande -y con esto no estoy diciendo que los culpables sean los gobernantes de los últimos treinta años... ¿Pero sabe cuál es la diferencia, señora diputada, con los que nombraron el presidente de la Cámara y varios dirigentes que vienen de la UCR y del peronismo? Ellos decidieron cambiar, y decidieron hacerlo de verdad. Esto es lo que queremos transitar, y los invitamos a hacerlo con nosotros. No estamos planteando una discusión partidaria. Tenemos que ser la generación que realmente cambie a este país, y para poder lograrlo coincido en que tenemos que superar las antinomias, pero debemos hacerlo con convicción, diciendo las cosas como son y, en todo caso, cada uno haciéndose cargo de la parte que le toca.

[...]

Respondiendo al diputado Solá, seguramente no vio, leyó o escuchó al presidente todas las veces que se refirió a los tres objetivos y a la invitación a los argentinos a trabajar en las direcciones comunes que no habían sido logradas. Por algo se hicieron esos planteos. Está claro que los tres objetivos responden a nuestra Constitución y a nuestros valores comunes, y que no se habían logrado. No se trata justamente de metas de gestión. Ellas las hemos planteado una a una, las estamos llevando adelante y queremos honrarlas.

Particularmente en materia de pobreza, hemos dicho que queremos que este gobierno sea evaluado por cuánto logró reducirla. Como bien sabe el señor diputado, el informe de la UCA se refiere al tercer trimestre del año pasado, el peor momento para el índice de pobreza debido a la transición económica. Confiamos en que, a partir de la inversión en infraestructura social, la reducción paulatina de la inflación y el aumento tanto de la actividad económica como del empleo –sostenido desde hace varios meses‑ nos encaminaremos en la dirección correcta.

Esto no quita que los problemas no se resuelven de un día para el otro, de la misma manera que llevó muchas décadas construir la situación en que nos encontramos. No se trata de la herencia de uno u otro gobierno, pero el señor diputado sabe ‑como hombre que ha formado parte del Estado durante mucho tiempo‑ que hemos tenido dificultades para cumplir con los objetivos que los argentinos demandan.

Lo único que pedimos es claridad, para que si tenemos un diagnóstico y una meta común trabajemos, como muchas veces lo hicimos con el bloque al que pertenece el señor diputado, en función de mejorar la realidad y dar los debates que sean necesarios.

No descalifiquemos –creo, de manera injusta‑ diciendo que un debate político es un show. No es eso lo que nos enseñaron quienes vienen gobernando desde hace mucho tiempo. La política también es convicción y discusión. Estamos planteando el debate con el mayor de los respetos; pero la realidad no ofende. No solo no nos ofende a nosotros, sino que nos hacemos cargo de la coyuntura; no nos escondemos. Porque tenemos la convicción de que la realidad debe formar parte de la discusión, también pedimos a quienes han gobernado durante más tiempo –como es el caso del señor diputado‑ que hagan una autocrítica y nos ayuden a encontrar un camino más rápido. Si hicieran una autocrítica, dispondríamos de una hoja de ruta que nos serviría para evitar caer en errores comunes.

Esta es la grandeza que esperamos, en un sistema democrático sano y con alternancia, de quienes tienen más experiencia para con aquellos que venimos con el mayor de los entusiasmos a tratar de alcanzar logros que, tal vez, generaciones anteriores no pudieron obtener.

De nuestra parte, seguiremos trabajando para unir a los argentinos porque así podremos fortalecer la institucionalidad. Este Congreso hoy está abierto; es dinámico y sanciona proyectos de ley, aun siendo el oficialismo minoría. Esto es unir a los argentinos y fortalecer las instituciones. También es unir a los argentinos separar el Poder Judicial del poder político de turno, defender la libertad de expresión y trabajar en la construcción de horizontes.

El señor diputado puede descalificar de la manera que quiera; yo no voy a hacerlo apelando a su historia. En la Argentina, la única grieta tiene que ver con la exclusión y la marginalidad construidas durante décadas. (Aplausos.)

Solucionemos estos problemas y no verseemos más con una agenda política para buscar posicionamientos o diciendo que se trata de dos caras de una misma moneda. ¡Eso es marketing, señor diputado! ¡Construir una grieta en torno de una Argentina que no queremos más! No se trata solamente de una discusión sobre kirchnerismo y Cambiemos; es una discusión entre quienes queremos un país distinto y estamos trabajando para lograrlo. Ojalá, y están todos invitados, sean cada vez más –como lo son los argentinos‑ los políticos que trabajan para eso. (Aplausos.)

Respecto de las preguntas específicas, más allá de la calificación del señor diputado, en absoluto siento que hayamos perdido la autoridad moral. Este gobierno trabaja por la transparencia, algo que no se hizo en las últimas décadas en la Argentina porque quienes gobernaron no transparentaron el Estado. Si contáramos con mecanismos institucionales desarrollados, no tendríamos este deterioro sobre el que estamos parados.

Aquí no se trata de “pido perdón” o “me echo atrás”; es la valentía de un presidente que reconoce que, en determinado tema, tendríamos que haber sido más cuidadosos; pero de ninguna manera cometimos alguna acción contra el Estado o de corrupción. De ninguna manera, señores diputados.

El ministro Aguad vino a este Congreso a sostener y defender el accionar correcto que su ministerio llevó adelante. Esto no quita que el señor presidente en persona diga que tendría que haber algún mecanismo previo de transparencia. En este punto quiero mencionar los decretos publicados hoy cuyos objetivos son transparentar previamente y prevenir conflictos de intereses mediante mecanismos que no existían en el Estado argentino. (Aplausos.)

Las cuestiones planteadas por el señor diputado, sobre las que ya hemos hablado, seguirán discutiéndose en el plano judicial. Nosotros no vamos a contestar sobre qué hará o no la empresa porque entendemos que el tema se debe dirimir en otro ámbito. Es una tarea que debe estar liderada por el procurador, junto con la SIGEN y la AGN, que, como hemos pedido a ambas Cámaras, como en otras oportunidades podría intervenir por única vez para determinar por qué durante doce años –incluso cuando el señor diputado formaba parte del gobierno‑ no se resolvió nada. Digo esto porque el tema del correo no se resolvió en todos los años desde 2003 para acá. Entonces, si esa discusión se hubiera dado y ese perjuicio al Estado se hubiera resuelto durante la gestión de Néstor Kirchner o de Cristina Kirchner, no estaríamos hablando de esto. ¡Hubieran resuelto eso! (Aplausos.)

En cuanto a la pregunta sobre la ley de tierras rurales, enviaremos por escrito la información que se tenga.

Respecto del mal llamado decreto de extensión a los familiares del blanqueo, creo que es engañoso. Y usted lo sabe, señor diputado, porque esto lo llevó a la acción judicial, incluyéndome a mí, sin hablar nosotros sino discutiendo directamente por sede judicial. Y como bien lo sabe, su amparo fue rechazado por la Justicia y las costas fueron enviadas a usted, porque cuando las falsas denuncias y los discursos políticos van a la Justicia, vuelven también con independencia. (Aplausos.)

Entonces, no hemos violado la Constitución Nacional ni la ley, señor diputado Solá, no lo hemos hecho. ¡Sigan haciendo falsas denuncias, pero discutamos políticamente, porque lo que se hizo está en el marco de la ley y por algo la Justicia no le dio la razón!

[...]

Con respecto a la discusión del acuerdo entre la Unión Europea y el Mercosur, estamos convencidos de que la Argentina debe integrarse inteligentemente al mundo porque de lo contrario le va a costar crecer. Usted bien lo sabe, señor diputado, porque lo defendió durante diez años en el menemismo que usted integró. Esa sí fue una apertura indiscriminada. Ya hemos aprendido de los errores. Ahora tenemos que ser inteligentes, aprovechar las experiencias y comerciar para que nuestros productos se puedan exportar y fortalecer. Eso es lo que queremos hacer. Usted bien sabe que no hay ningún acuerdo internacional de esa característica que no vaya a pasar por esta discusión del Congreso. Por lo tanto, quédese muy tranquilo: las instituciones están funcionando y no habrá ninguna medida que busque destruir la industria.

Todas las medidas que estamos planteando sectorialmente, empezando por el Ministerio de Producción y por el debate legislativo, están dirigidas a corregir los problemas de una industria que hace tiempo no genera más puestos de trabajo. Entonces, debemos crecer en ese sentido y abrirnos a nuevos rubros y sectores de la economía para que generen empleo. Eso es lo que vamos a hacer, pero lo haremos de manera abierta, con debate político transparente y fundamentado.

Tenemos una canciller de lujo que respaldamos ciento por ciento porque conoce del mundo y está buscando trabajar para integrar un país que se había aislado y cuyos únicos aliados eran Irán y Venezuela. (Aplausos.)

Entonces, queremos una Argentina protagonista e integrada al mundo y lo vamos a defender y sostener. También queremos una industria que se fortalezca y lo vamos a seguir sosteniendo. Lo haremos integrándonos y trabajando con los sindicatos, con los sectores productivos, con los gobiernos provinciales…

‑Varios señores diputados hablan a la vez.

Sr. Jefe de Gabinete de Ministros.- Estamos convencidos de que más vínculo con el mundo es mejor que más aislamiento y daremos esa discusión.

Con respecto a la consultora, no lo sé. Lo buscaremos y lo enviaremos por escrito.

Más Leídas

Seguí Leyendo