El área de Westminster, con el Big Ben, la sede del Parlamento y la mayoría de ministerios y dependencias gubernamentales, es muy concurrido por turistas y funcionarios. El atentado se produjo el día en que Bruselas conmemoraba el primer aniversario de los ataques que dejaron 32 muertos en el aeropuerto y el subte de aquella ciudad.
En la escala de amenaza terrorista que mantienen las autoridades británicas, el nivel es "severo", el segundo más alto, lo que significa que es "altamente probable" que haya atentados. Londres sufrió en julio de 2005 unos atentados contra los transportes públicos que dejaron 56 muertos, incluyendo a los cinco hombres que los perpetraron.