-Fiebre y escalofríos
-Vómitos
-Orina con mal olor o con apariencia turbia
-Sensación de ardor al orinar
Las piedras en los riñones se diagnostican a través de análisis de orina, de sangre y de diagnósticos por imagen.
Por lo general, es más frecuente en los hombres que en las mujeres, sobre todo, en personas que tienen entre 30 y 50 años.
En la Ciudad de Buenos Aires se calcula que afecta alrededor del 4% de la población general y en el país cerca de un millón y medio de personas sufren este trastorno.
"La formación de nuevos cálculos luego del primer episodio afecta entre el 50% y el 80% de los pacientes no tratados o no controlados. Según datos propios de nuestra institución, el 93% de los pacientes que siguieron el tratamiento no volvieron a repetir el evento", indicó el doctor Rodolfo Spivacow, especialista en nefrología del Instituto de Diagnóstico e Investigaciones Metabólicas (IDIM), según publicó diario Clarín.
"De ahí la importancia de realizarse un estudio metabólico luego del primer episodio que podrá, darnos a los profesionales más información sobre la enfermedad y así poder realizar un tratamiento acorde para cada paciente para que no repita la formación de nuevos cálculos", agregó.
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La dieta es importante para evitar que aparezcan los dolorosos cálculos en los riñones. Para eso, es recomendable seguir las siguientes indicaciones:
-Tomar mucha agua: Es necesario entre 2 y 3 litros al día. Cuanto más líquido consuma una persona, más fácil será para el organismo disolver cualquier tipo de calcificación. Además, de esta forma, se eliminan toxinas.
-Disminuir el consumo de sal: Consumir alimentos con mucha sal pueden provocar estas pequeñas piedras. Se aconseja evitar productos ricos en sodio como embutidos y conservas. El consumo de sal dificulta el trabajo de los riñones, no se procesa adecuadamente y trae muchos problemas de salud como la hipertensión.
-Reducir el consumo de grasas y harinas: El sobrepeso no es favorable para tratar este problema. Pueden dificultar aún más la funcionalidad de los riñones.
-Limitar el consumo de azúcar común, mermelada, miel, productos de pastelería y dulces.
-Cuidado con las carnes y los huevos: Estos dos alimentos son ricos en proteínas, pero un alto contenido de ellas puede favorecer la formación de cálculos. Por eso, se recomienda consumir entre 120 y 150 gramos de alimentos ricos en proteínas al día.
-Equilibrio de calcio: Tanto un exceso como un déficit de calcio pueden provocar estas piedras.
-Evitar las bebidas alcohólicas.