La participación de la Unión Europea en el PIB mundial podría caer por debajo del 10% para 2050.
Estas proyecciones se basan en la actualización más reciente de un modelo detallado de crecimiento global a largo plazo que PwC desarrolló por primera vez en 2006.
Es India la que se avecina
Cuando se considera el PIB medido a tipos de cambio de mercado (MER), no se observa un cambio tan radical en el poderío económico mundial.
Aun así, China emerge como la mayor economía del mundo antes de 2030 e India es claramente la 3ra. hacia 2050.
Pero, sin duda, el foco principal estará en los mercados emergentes más nuevos, que van adquiriendo una posición destacada.
Para 2050, se proyecta que Indonesia y México serán mayores que Japón, Alemania, el Reino Unido o Francia, mientras que Turquía podría superar a Italia.
En términos de crecimiento, Vietnam, India y Bangladesh podrían ser las economías que crezcan a mayor velocidad durante el período hasta 2050, con un alza promedio del 5% anual.
Nigeria tiene potencial para ascender 8 escaños en el ranking del PIB, hasta la posición 14 para 2050, pero solo podrá concretar sus posibilidades si diversifica su economía más allá del petróleo y fortalece sus instituciones e infraestructura.
Colombia y Polonia también muestran gran potencial, y se proyectan como las economías de crecimiento más rápido en sus respectivas regiones, América Latina y la UE.
En cambio, en ingresos promedio por habitante, Argentina se ubica en valores intermedios, con un leve crecimiento por encima del 3% anual, superando a Brasil, aunque por debajo de Colombia y México, en la comparación con países de Latinoamérica.
Las economías avanzadas de hoy van más lento, pero continuarán registrando los ingresos promedio más altos; con la posible excepción de Italia, todos los países del G7 seguirán ubicados por arriba del E7 en los rankings de PIB per cápita en 2050.
Se proyecta que los mercados emergentes cerrarán gradualmente la brecha de ingresos con el tiempo, pero la convergencia plena de los niveles de ingreso a escala mundial probablemente llegará mucho después de 2050.
China alcanza un promedio de ingresos de nivel medio para 2050, mientras que la India permanece en la mitad inferior de la escala de ingresos debido a su nivel inicial, a pesar del crecimiento relativamente alto proyectado en el período.
Esto es un ejemplo de que, si bien el fuerte aumento de la población puede ser un impulsor clave para el crecimiento del PIB total, eliminar las diferencias en los niveles de ingreso promedio demandará mucho más tiempo.
Envejecimiento prematuroSe estima que el crecimiento global disminuirá a medida que las poblaciones vayan envejeciendo y los países emergentes se conviertan en economías maduras.
El informe proyecta que el crecimiento económico mundial registrará un promedio de aproximadamente 3,5% por año durante el período hasta 2020, disminuyendo a unos 2,7% en la década de 2020, 2,5% en la de 2030, y 2,4% en la de 2040.
Sucederá a medida que muchas economías avanzadas (y eventualmente, también algunos mercados emergentes como China) experimenten un marcado descenso de su población en edad activa.
Al mismo tiempo, las tasas de crecimiento de los mercados emergentes serán más moderadas a medida que lleguen a ser economías maduras y disminuya su espacio para crecer con rapidez a la par de otras.
Estos efectos, según se proyecta, serán más fuertes que el impacto de las economías emergentes que tienen un peso progresivamente mayor en el PIB mundial, que de otro modo tendería a fomentar el crecimiento global promedio.
Para materializar su gran potencial, las economías emergentes deben emprender una inversión sostenida y efectiva en educación, infraestructura y tecnología, señala el reporte.
La caída en los precios del petróleo entre mediados de 2014 y principios de 2016 puso de relieve la importancia de que las economías emergentes estén más diversificadas para un crecimiento sostenible a largo plazo.
A toda esta situación subyace la necesidad de desarrollar instituciones políticas, económicas, legales y sociales dentro de las economías emergentes para generar incentivos a la innovación y el espíritu empresarial, creando economías estables y seguras para realizar negocios.
La evolución de los mercados emergentes generará muchas oportunidades para los negocios, que surgirán a medida que estas economías avancen hacia nuevas industrias, interactúen en los mercados del mundo y cuando sus poblaciones, relativamente jóvenes, tengan más riqueza.
Se convertirán en lugares más tentadores para vivir y hacer negocios, atrayendo inversiones y talentos.
No obstante, las economías emergentes evolucionan con rapidez y a menudo son relativamente volátiles, por lo que las empresas necesitarán estrategias operativas que combinen flexibilidad y paciencia de manera adecuada para tener éxito en esos mercados.
Los estudios de casos incluidos en el informe de PwC ilustran cómo las empresas deberían estar preparadas para adaptar su marca y su posición en el mercado para ajustarse a preferencias locales que difieren y suelen tener más matices.
Será fundamental un entendimiento profundo del mercado local y sus consumidores, lo cual a menudo implicará trabajar junto a socios locales.