El 19% de las mujeres encuestas afirmaron sentir placer mientras estaban utilizando la bicicleta estática o hacían spinning; el 9,3% hacía ejercicio con un poste o con sogas; el 7% estaba levantando pesas; y otro 7% estaba corriendo o haciendo otro tipo de ejercicio como yoga, máquinas elípticas, ejercicios aeróbicos, etc.
Todas las mujeres declararon que no habían tenido fantasías sexuales ni estaban pensando en alguien determinado en el momento en que tuvieron el orgasmo.
El ejercicio y el sexo parece que siempre tuvieron una relación cercana. Un estudio de la Universidad de Québec (Canadá) afirmó que, teniendo sexo durante 25 minutos, se pueden perder un promedio de 85 kcal.
El libro ‘The Ultimate Sex Diet’ de Kerry McCloskey expone algunos ejercicios que se pueden practicar para perder peso.
Recomienda practicar sexo, por lo menos una vez al día, de lunes a viernes, y 2 veces por día los fines de semana. Además, propone ejercicios para fortalecer y tonificar el cuerpo, basados en técnicas sexuales.
McCloskey asegura que, si el acto sexual es extenso y se cambia de posturas para generar movimiento, se pueden perder entre 150 y 350 calorías.
La agencia EFE indicó que el médico francés Pierre Durand, doctor por la Universidad de París y autor del libro 'Adelgaza haciendo el amor', creó un método que implica mantener una alimentación sana y una vida sexual activa.
Afirmó que tener sexo durante 20 minutos ayuda a perder un promedio de 250 calorías.
Asimismo, el ejercicio físico resulta beneficioso para las relaciones sexuales. Un estudio realizado en Turquía demostró que la buena función sexual de las mujeres depende del flujo sanguíneo en los genitales, al igual que los hombres.
Los problemas sexuales que sufren las mujeres con la excitación y la respuesta sexual se generan por un flujo insuficiente en el área genital, según este estudio.
Omer Faruk Karatas, de la Universidad Faith, en Ankara (Turquía), es el líder del trabajo y afirmó las ventajas del ejercicio físico. Manifestó que practicarlo de forma regular puede ayudar a mejorar el flujo sanguíneo en el clítoris y potenciar, de esta manera, la función sexual femenina.