En tanto sí es evidente la oposición de la Federación Marítima, Portuaria y de la Industria Naval de la República Argentina (FeMPINRA), que lidera Juan Carlos Schmid e integran 17 gremios afines a esta actividad.
Horas antes de la asamblea de los Capitanes de Ultramar y Oficiales de la Marina Mercante, Schmid, uno de los secretarios generales de la Confederación General del Trabajo, manifestó que “a cambio de relaciones laborales primero el Gobierno debe asegurar a los trabajadores que las inversiones en el sector se realizarán, que son reales y que las empresas que pretenden realizarlas son responsables, con trayectoria y con una experiencia probada en la actividad. No estamos dispuestos a tolerar capitales golondrina ni oportunistas que ante cualquier complicación se retiran dejando hombres sin trabajo y familias sin sustento”.
“Un claro ejemplo de la situación actual de la actividad son las empresas del sector que no proveen información logrando de esta manera que no haya información concreta sobre los costos reales de la actividad”, agregó.
“El Proyecto de Ley de la Marina Mercante sigue estancado. Lo mismo que sucedía con el Gobierno anterior ahora pasa con esta administración. Creíamos que esta vez los funcionarios serían idóneos, en otras áreas de la economía corrigen el rumbo pero en materia marítima y fluvial sigue la misma política sostenida por personajes que no comprenden la problemática del área”, agregó.
Además titular del Sindicato de Dragado y Balizamiento, Schmid añadió que “no hay solución sustentable en las relaciones laborales del sector marítimo y fluvial sin la seguridad jurídica que solo nos puede otorgar el reino de la Ley”.
Finalmente, recordó que “es muy importante tener en cuenta que en el comercio exterior, los fletes y todas las operaciones portuarias no solo se cotizan en otra moneda distinta a la local sino además se pagan en esa moneda, en dólares. Mientras tanto, el sueldo de los trabajadores se paga en pesos”.