El susto en su momento fue enorme, pero la familia pensó que se trató de un suceso relativamente aislado. Hasta que el miércoles pasado se toparon con un nuevo alacrán, más grande y oscuro en el patio grande de la casa. También lo guardaron en un frasco y se dirigieron al Instituto Pasteur para su análisis.
"Nos dijeron que se trataba de la variedad de escorpiones más venenosa de todas. Yo ahí entré en pánico. Así, nos dijeron que tapemos los sumideros, que tapemos los caños de los aire acondicionado, que pongamos más burletes y todo. Pero también nos aclararon que no hay mucho más que hacer ante estos casos. Que las fumigaciones realmente no sirven de nada", detalló la joven.
Paulina y Luis viven en su departamento de Recoleta desde hace dos años. Según les comentó un especialista, debajo del edificio seguramente se formó un nido de alacranes debido a imperfecciones edilicias. "Es un edificio muy antiguo, de los años '30. El problema es que fue construido al nivel del mar, como corresponde, pero hace que cualquier animal que se desarrolle cerca de un río, llegue sin problemas allí".
Además, la familia explicó que el verano y las actuales condiciones climáticas no hacen más que complicar el panorama: "Nos dijeron que con el calor y la humedad, estos animales se excitan y se mueven por todos lados. Es como si salieran a pasear", describió Paulina.
Otros vecinos del edificio también sufrieron las "visitas" de los escorpiones (a uno le apareció un alacrán caminando sobre la cabeza). Ya no se sienten seguros en su propia casa.
"En los últimos días habíamos traído a nuestra hija a la cama para que durmiera en el medio de nosotros. Pero cuando ayer me enteré de que el chico Tobías fue picado mientras dormía junto a sus padres, me di cuenta de que tampoco servía de nada", explicó Paulina.
"Ahora nos vamos a mudar unos días a lo de mis padres. Tenemos que irnos de nuestra casa lo antes posible. Después, veremos adónde mudarnos. Realmente nos complica todo porque nos encuentra después de un año terrible y sin que nosotros hayamos tenido la intención de hacerlo", afirmó la joven.
La familia aseguró haber intentado ponerse en contacto con el ministerio de Salud Pública de la Ciudad de Buenos Aires pero que no recibió respuesta alguna y destacó la "impecable" atención recibida por parte de los especialistas del Instituto Pasteur.