En poco más de una semana las perspectivas sobre el mercado del petróleo han sufrido un cambio drástico. El habitual superávit de oferta dará paso a un déficit en el suministro en los próximos meses, en el primer semestre de 2017, según las firmas de inversión.
La OPEP ha ido más allá en su recorte de producción, de 1,2 millón de barriles diarios, acordado a finales de noviembre. Sus presiones para que esta medida tuviera un mayor alcance han dado fruto, y durante el fin de semana 12 países productores no pertenecientes a la OPEP se han comprometido también a reducir su producción en otros 558.000 barriles adicionales.
Este acuerdo, el primero de estas características desde el año 2001, desencadena un nuevo rally en el precio del petróleo, aunque algo más moderado que el registrado a raíz del acuerdo inicial de la OPEP. Entonces las subidas llegaron a superar el 8%.
En la jornada de hoy el precio del crudo se revaloriza hasta un 5%. Con esta escalada, el precio del barril de Brent alcanza nuevos máximos al borde de los US$ 58, sus cotas más elevadas desde julio de 2015.
Los niveles actuales suponen además duplicar el precio registrado en los mínimos sufridos al inicio de año, en enero, cuando el barril de Brent se hundió hasta los US$ 27.
La cotización del barril tipo West Texas, de referencia en Estados Unidos, también se anota ganancias próximas al 5% en la jornada de hoy. Su precio alcanza los US$ 54.
Más de la mitad del recorte de 558.000 barriles acordado este fin de semana por los países no pertenecientes a la OPEP lo asumirá Rusia. El Gobierno de Moscú se ha comprometido a reducir gradualmente su producción en 300.000 barriles.
La contribución de Rusia ha sido vital para que los países no pertenecientes a la OPEP se acercaran al menos al objetivo de frenar su suministro en 600.000 barriles.
Los recortes de producción por un total de 1,8 millones de barriles fuerza a las firmas de inversión a reajustar sus previsiones sobre el precio del petróleo para 2017.
El caso Kashagan
El descubrimiento de Kashagan fue uno de los mayores hallazgos de petróleo offshore (dentro del mar) de los últimos 40 años. Las autoridades de Kazajistán celebraron en el año 2000 este hallazgo en el Mar Caspio, peroaún no se ha podido aprovechar prácticamente nada de esta enorme fuente de petróleo. Y menos ahora.
Este fin de semana y contra todo pronóstico, Kanat Bozumbayev, ministro de Energía de Kazajistán, reconoció que su país había accedido a recortar la producción de crudo en unos 50.000 barriles al día para el año 2017. Este recorte del bombeo impedirá a este país asiático aprovechar el campo petrolífero de Kashagan, un campo que iba a sumar en 2017 unos 192.000 barriles por día a la producción del país. La Agencia de la Energía de USA había pronosticado que la producción del país pasaría de 1,7 millón de barriles por día (mbd) hasta más de 1,8 mbd en 2017.
Bozumbayev había dicho a Reuters días antes de la reunión que "era importante que todos los países llegaran a un acuerdo, pero que Kazajistán tenía una posición muy clara que era evitar el sufrimiento de sus productores".
Al final, las autoridades han aceptado reducir su producción en una cantidad considerable, sobre todo si se compara con los recortes aceptados por otros países. También es cierto que Kazajistán es uno de los mayores productores dentro de la reunión celebrada este sábado, por lo que de alguna forma debía asumir unos recortes considerables para lograr un consenso general.