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Italia no mata al Senado ni cree en JP Morgan

Por casi el 60% de los votos ganó el No en el referéndum en Italia el domingo 04/12. La reforma constitucional propuesta por el entonces 1er. Ministro, Matteo Renzi, apuntaba a aumentar el poder del Ejecutivo (limitando los poderes del Senado y acabando con el 'bicameralismo perfecto'), con el objetivo de hacer de Italia "un país más gobernable". Pero los italianos dijeron No y Renzi dimitió, tal como había dicho que haría si su proposición era rechazada en el referendo. Pero el futuro de Italia no está resuelto.

Matteo Renzi argumentaba que la reforma era esencial para hacer a Italia más amena con respecto a las reformas estructurales.

Los euroescépticos lideraron la campaña del No, aunque estaban acompañados por líderes del establishment tales como Mario Monti, ex 1er. Ministro, preocupado por el incremento de poder que hubiese obtenido Renzi a través de la combinación de la reforma constitucional (que hubiera debilitado al poderoso Senado), con una ley electoral desequilibrada (que prevé una mayoría garantizada para el partido más importante -aunque sea uno poco plural- en la Cámara de Diputados), explica el semanario británico The Economist.

La actual Constitución italiana concede a la Cámara de los Diputados y al Senado los mismos poderes legislativos, una medida que surgió para evitar concentrar el poder en una sola cámara pero que, con los años, se ha acabado convirtiendo en un obstáculo.

El sistema constitucional de Italia ha causado en muchas ocasiones largos debates y un significativo inmovilismo legislativo, con leyes paralizadas durante años debido a que su aprobación debía darse en ambas cámaras.

Renzi propuso convertir al Senado en una cámara de representación regional sin capacidad para legislar, de 100 integrantes en lugar de los 315 actuales, no designados en elecciones generales sino durante las regionales, sin sueldo aunque con inmunidad parlamentaria.

El nuevo Senado tendría menos competencias y debería ratificar sólo reformas de la Constitución, referéndum populares, y tratados internacionales.

Pero Renzi perdió. La inestabilidad política resultante puede ser contenida en el corto plazo. Las consecuencias financieras, en particular la alarma por los débiles bancos italianos -y el golpe que podría significar para la estabilidad de la eurozona-, podría ser más difícil de controlar, según la revista.

La derrota empeora los problemas del sistema bancario italiano, en particular el de su banco más inestable y 3ro. más importante del país, Monte dei Paschi di Siena (MPS). El Gobierno le había interesado a inversores como el Fondo Soberano de Qatar recapitalizar al MPS, pero muchos habían condicionado todo a que triunfara el Sí.

El martes 6/11, el diario británico Financial Times dio a conocer que, finalmente, el Gobierno italiano decidió rescatar con dinero público al MPS.

Para Entic Juliana, del matutino catalán La Vanguardia, uno de los factores importantes para entender el trasfondo del referéndum es un documento emitido por la banca de inversión JP Morgan en el año 2013, en el que el grupo aconsejaba proceder a una reforma de las constituciones de los países del sur de Europa, poseedoras de excesivas garantías sociales y un fuerte sesgo socialista.

“Los sistemas de la periferia tienen unas características comunes: unos dirigentes débiles; unos Estados centrales débiles en relación con las distintas regiones; protección constitucional de los derechos de los trabajadores; sistemas que buscan el consenso y animan el clientelismo político; el derecho a la protesta, permitido por el statu quo. Las lagunas de esta herencia política han quedado al descubierto por la crisis”, decía el informe de JP Morgan.

Triunfo del No amenaza a la Unión Europea

El triunfo del No es visto como una amenaza a la Unión Europea, dado que se teme que desate una cadena de sucesos que lleve a Italia –miembro de la Unión desde sus comienzos-a abandonar el euro.

Tras conocerse el resultado del referéndum, la moneda se desplomó para luego recuperarse y cerrar en alza (el Banco Central Europeo había previsto que, en caso de un resultado negativo, compraría deuda italiana para impedir un colapso de la República).

“Los mercados temen que una derrota de Renzi lleve a nuevas elecciones generales, que podrían resultar en una victoria del Movimiento Cinco Estrellas, un partido anti-establishment fundado por el humorista Beppe Grillo. Este partido ha advertido que en caso de ganar las elecciones, convocaría a un referéndum sobre la permanencia en la UE”, explicaron Larry Elliott y Jil Treanor en el diario británico The Guardian.

Grillo –humorista, blogger, activista social y político- se ha convertido un actor destacado en la escena política de Italia y, a pesar de que está imposibilitado de presentarse a elecciones por haber sido condenado por homicidio involuntario de 3 personas en 1980 (el activista estaba al volante de un auto en el que viajaba una familia amiga cuando tuvieron un accidente; los otros 3 ocupantes perdieron la vida), asegura que buscará un candidato para las elecciones.

Algunos apuntan a Luigi di Maio, de 30 años, periodista y actual vicepresidente de la Cámara, “la cara amable y moderada del movimiento, pero al que podrían considerar demasiado inexperto para este cargo”, explica El Nuevo Día, en la versión online del diario portorriqueño. Tanto su movimiento M5S como la ultraderechista Liga Norte de Matteo Salvini piden ir a elecciones urgente, pero la decisión del futuro de Italia descansa en las manos del Presidente, Sergio Mattarella.

Los 3 escenarios posibles

Mattarella tiene la facultad de designar un Gobierno de transición hasta las elecciones parlamentarias, previstas en principio para 2018.

Según el diario La Nación, hasta el momento se presentan 3 escenarios posibles para el futuro del país:

> Un improbable “Renzi bis”: el Presidente podría pedirle al Primer Ministro caído en desgracia que vuelva a formar Gobierno. Es el escenario menos esperable.

> Disolución del Parlamento: Mattarella podría convocar a elecciones anticipadas y disolver el Parlamento –tal como el M5S y Liga Norte quieren-, aunque ya ha adelantado que no lo hará si no se modifica la ley electoral. “Este escenario no es tan probable, ya que una reciente reforma electoral, también propuesta por Renzi, otorga un amplio poder al partido que gane las elecciones en la Cámara de Diputados, mientras que el fracaso de la reforma constitucional en el Senado mantiene el sistema proporcional, lo que hace que las dos cámaras sean irreconciliables y una mayoría parlamentaria parece casi imposible”, explica el portal uruguayo El Observador. “El movimiento 5 Estrellas que encabeza los sondeos quiere ir a elecciones lo antes posible, pero la mayor parte de las otras fuerzas políticas del Parlamento se niegan, defendiendo que antes habría que reformar la ley electoral para orientarla a un esquema más proporcional.”

> Un gobierno de tecnócratas: el Presidente podría nombrar un jefe de gobierno que haya recibido el apoyo de la mayoría actual o de otro conjunto de fuerzas políticas. Este gobierno sería el encargado de modificar la ley electoral y ejercería hasta el fin del mandato que le correspondía a Renzi (febrero de 2018).

Los 2 nombres que suenan con más fuerza si esta fuera la ruta tomada, son:

-Pietro Grasso, de 71 años y actual presidente del Senado.

-Pier Carlo Padoan, actual ministro de Economía de 66 años. Ex director del Fondo Monetario Internacional por Italia y actual asesor del Banco Mundial.

“En Europa, que ve la derrota de Renzi como una nueva victoria del populismo, es considerado garantía de continuidad”, explica La Nación.

Italia (no Grecia) es el gran peligro para la moneda común

“Cuando se haya marchado Renzi, el presidente Mattarella tendrá que formar un nuevo Gobierno. Llamará a los principales partidos para ver si pueden llegar a un acuerdo. Los principales protagonistas serán el propio Renzi, que por ahora sigue siendo líder del Partido Democrático; Silvio Berlusconi, en representación de Forza Italia; Beppe Grillo o uno de sus emisarios –los jóvenes Luigi Di Maio o Alessandro Di Battista–; y Matteo Salvini de la Liga Norte”, escribió Stephanie Kirchgaessner, del diario británico The Guardian.

Para The Economist, mucho depende de la reacción del tercer líder opositor de Italia, su ex Primer Ministro, Silvio Berlusconi. Él sabe que su partido (Forza Italia) está mucho más débil que en 2013, cuando hubo elecciones. Italia tiene una tasa de desempleo del 11% y el nivel de vida no ha subido prácticamente desde que el país se convirtió en miembro fundador de la moneda común, hace 15 años, explican Elliott y Treanor.

A 9 años del inicio de la crisis financiera de 2007, por otro lado, la producción sigue un 8% por debajo de lo que estaba antes del colapso. “Italia es la 4ta. economía de la UE y desde que Renzi llegó al poder en el 2014 ha crecido a un ritmo del 2%, mientras que la Eurozona lo ha hecho a más de un 4%. Los bancos, además, no son fuertes. El Monte dei Paschi –3ro. en el ránking- necesita con urgencia 5.000 millones de euros”, escribió Xavier Mas de Xaxàs, de La Vanguardia.

“La incertidumbre que ahora se dibuja en Italia debilitará al euro e Italia, mucho más que Grecia, siempre ha sido el gran peligro para la moneda común. No hay que descartar una nueva crisis como la vivida entre el 2012 y el 2013.”

Los 3 factores del débil crecimiento italiano

Para Shweta Singh, de la consultora Lombard Street Research, la debilidad de Italia se debe a 3 factores:

> La lenta incorporación de las nuevas tecnologías informáticas,

> La incapacidad del gobierno para devaluar la moneda y así fomentar la competitividad,

> El desafío que supone la presencia de China en muchos mercados en los que antes Italia era fuerte. “Las exportaciones de Italia a nivel global han caído en picada," dice Singh. "Desde principios de este siglo, Italia ha sido el país desarrollado que más mercados ha perdido, incluyendo a toda la Eurozona.”

Italia representa la contracara de la globalización: mientras que gracias a los mercados integrados mejoró la calidad de vida de amplios sectores de los países emergentes como India y China, las clases trabajadoras del mundo desarrollado se vieron muy afectadas, con pérdida de empleo y baja del salario.

Para Xavier Mas de Xaxàs, del diario La Vanguardia, Renzi ha perdido el referéndum en gran parte por el voto en contra de los jóvenes, especialmente en el sur, donde escasea el empleo.

Es en este contexto que hoy prospera en Italia un movimiento como el de Beppe Grillo, definido por el portal del Diario Financiero de Chile como una “voz de protesta para algunos” y un “demagogo populista para otros”.

“A sus 68 años, el humorista de cabello gris abundante ha sacudido los cimientos del sistema italiano y no sólo logra manejar a grandes masas en una plaza sino también inspirar a cientos de miles a través de las redes sociales”, escribió María Gabriela Arteaga, del Diario Financiero. “Con su verbo ágil e irónico, plantea abolir los partidos porque los considera fuente de corrupción; eliminar los sueldos dobles y vitalicios a los políticos; devolver al Estado los 100 millones de euros (US$ 106 millones) que corresponden durante las campañas luego de que éstas finalicen; fundar un banco estatal, internet gratuito y libre para todos, agua pública y movilidad sostenible.”

Es improbable que el M5S diluya su marca

Para Daniele Antonucci, economista de Morgan Stanley: “Hay un riesgo limitado de que el Movimiento Cinco Estrellas gane la próxima elección, iniciando de esta manera una cadena de eventos que podría aumentar la percepción del mercado de una posible salida del euro. Esto es porque las reglas del juego político cambiarán. Piénsalo: las encuestas que dicen que este partido de protesta podría ganar en la Cámara de Diputados están basadas en la ley electoral actual, que le da una fuerte mayoría premium al ganador. Pero están en marcha negociaciones para enmendar esta ley y retornar a un sistema más proporcional. Esto probablemente alentará y recompensará grandes coaliciones de partidos del mainstream, mientras que es improbable que el Movimiento Cinco Estrellas se una a alguien más y ‘diluya su marca’”, explicó en Bloomberg.

Grillo siempre se ha mostrado enemigo de realizar cualquier tipo de alianza con los partidos tradicionales: “No podemos pactar con el Partido Democrático por dos razones muy sencillas. En primer lugar, porque es un partido que siempre ha sido socio, de una u otra manera, de Forza Italia (FI), cuyo fundador, Marcello Dell’Utri, está en la cárcel por asociación mafiosa y cuyo líder, Silvio Berlusconi, fue expulsado del Senado después de su condena por delito fiscal. El PD y FI siempre han sido socios y hacen todo lo posible para que no cambie nada en este país. La segunda razón es que aliarse con uno o con otro para obtener algo a cambio supone reproducir el viejo concepto de la política. El compromiso, los favores, yo te doy una cosa y tú me das otra, sin tener en cuenta al país y a los ciudadanos. Nuestra verdadera revolución es la de ser honestos en medio de un sistema corrupto. Hemos hecho de la honestidad nuestra bandera”, le dijo Grillo a El País en 2015. Habrá que ver si ante el escenario actual mantiene su posición o procura una alianza.

¿De qué se trataba la reforma de Renzi?

La Constitución italiana requiere que el Gobierno tenga mayoría en las 2 cámaras del Parlamento para aprobar leyes. Dado que ambas cámaras son elegidas utilizando diferentes fórmulas de representación proporcional, el Parlamento italiano ha sido tradicionalmente un mosaico de partidos, que obliga a los Gobiernos a hacer malabares entre demasiados intereses particulares para poder armar una gran coalición y conseguir que le aprueben leyes, explica Erik Jones, de la revista Foreign Affairs.

Italia tuvo 49 gobiernos de 1946 a 1992, período que es conocido coloquialmente como la “Primera República”. Mientras los Gobiernos subían y caían, las personas raramente variaban; el mismo grupo de líderes políticos sobrevivían entrando y saliendo de diferentes coaliciones.

“Cuando la Primera República colapsó en medio de extendidas investigaciones por sobornos, los políticos de Italia intentaron renovar sus instituciones políticas. Los resultados, sin embargo, fueron solo parcialmente exitosos, y desde ese entonces la ‘Segunda República’ italiana ha estado plagada de inestabilidad política. Hoy, mantener las coaliciones de Gobierno es simplemente demasiado complejo para los políticos italianos. De hecho, la mayoría de los políticos reconocen que algún tipo de reforma constitucional es necesaria si Italia va a perseguir alguna vez otra agenda de reformas necesarias. Es por eso que Renzi ha propuesto bajar la importancia de la Cámara Alta, el Senado, al reducir el número de senadores y elegirlos por regiones más que de manera directa. Con ese nuevo arreglo, el Gobierno solo necesitaría una mayoría en la Cámara Baja, la Cámara de Diputados, para mantenerse al poder y aprobar leyes”, explica Jones.

La reforma del Senado era parte de un paquete de medidas más grande, recomendado por un grupo de “hombres sabios” en 2013, que Renzi ha puesto en el centro de su agenda desde que asumió en 2014. Ese paquete incluye otros cambios a la Constitución, como abolir el nivel provincial de Gobierno –considerado superfluo- y una nueva ley electoral para la Cámara de Diputados. Ambas cámaras del Parlamento han votado 2 veces para aprobar el paquete de reformas. Solo faltaba el apoyo en el referéndum popular.

Estado “calamitoso de los bancos, deuda pública, inmigración y desencanto juvenil"

Los bancos italianos están en un “estado calamitoso”, expresó Kathleen Brooks, directora de investigaciones de City Index, a The Guardian. El banco Monte dei Paschi di Siena (MPS) –el más antiguo del mundo- necesita realizar una ampliación de capital de 5.000 millones de euros para mantener una solvencia que lo aleje de una posible quiebra, y según el Financial Times, este fin de semana se anunciará que el Estado inyectará dinero público para rescatar al banco.

En el final de noviembre, Italia habría estado en charlas con instituciones como Qatar Investment Authority y Och-Ziff, así como con millonarios como George Soros y Paul Johnson, para evaluar un posible rescate privado, según información publicada por Tim Wallace en el diario The Telegraph.

Pero hubo salvataje público. “Italia tiene un sistema bancario relativamente pequeño y conservador que se concentra principalmente en el mercado doméstico. Sus clientes son las empresas italianas pequeñas y medianas. Esto fue una ventaja durante la crisis financiera de 2008, cuando otros bancos europeos enfrentaron pérdidas enormes por tóxicos activos respaldados por hipotecas que habían comprado en Estados Unidos. Pero hoy, 8 años de crecimiento dolorosamente lento han llevado a tasas de bancarrota que rompen los records entre los comercios italianos, y poca demanda de nueva inversión. En este clima, el foco doméstico de los bancos italianos se ha vuelto una gran fuente de debilidad: cuando los negocios locales fracasan, los bancos no solo pierden clientes vitales, pero también terminan con préstamos no cobrados”, explica Jones, de Foreign Affairs.

Otros problemas que enfrenta el país, según destaca el autor en otro artículo de Foreign Affairs, son:

-Su deuda pública: en 2017, vencen pagos por US$ 211.000 millones a los bonistas, y los inversionistas están viendo a los bonos italianos cada vez más como una apuesta demasiado riesgosa. El Banco Central Europeo, por otro lado, tiene una capacidad limitada para actuar como -en última instancia- comprador de bonos italianos (un requerimiento legal estipula que la institución debe comprar activos de los países en proporción a sus contribuciones al Banco Central Europeo).

-La inmigración: en 2016, 173.000 personas cruzaron el Mediterráneo para ingresar en Italia. El ritmo de la inmigración no muestra signos de estar bajando, y el hecho de que la mayoría de los vecinos de Italia han aumentado sus controles fronterizos agrava el problema. Italia, que solía ser punto de ingreso para los migrantes que se dirigían a otras zonas del continente, hoy es cada vez más, país receptor.

-El desencanto de la juventud: a pesar de que muchos jóvenes son, en promedio, más educados que sus padres, muchos están sin empleo o mal-empleados y viven en los hogares adonde crecieron. Esto está provocando un éxodo de los jóvenes del país y un declive en la participación en los partidos políticos mainstream.

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