Macri le recordó a Massa que no tiene senadores. Fue una chicana, pero interpreta que en la Cámara Alta sus posibilidades están mermadas, a pesar de que se habla de un aval de Miguel Pichetto para convertir el proyecto en ley. Algunos sostienen que ese aval no existe. En principio, el jefe de la bancada del Frente para la Victoria convocará a una ronda de consultas con los gobernadores.
Macri también operará por el costado político a los mandatarios provinciales. Dijo que "hay una sola Argentina" por lo que " no puede haber 2 criterios". Que no se puede esperar inversiones o recursos, pero al mismo tiempo apoyar leyes que los condicionan. Ahí salió perdiendo Juan Manzur, a quien el Presidente escrachó cuando dijo que el gobernador de Tucumán lo felicitaba "por el boom de inversión" en su provincia por políticas del Gobierno Nacional, pero cuando buscó respaldo para la reforma política, con la boleta electrónica, la respuesta fue "yo quiero seguir con el sistema tramposo con la boleta de ahora porque a nosotros nos sirve". Macri dixit.
Destacó en cambio la "coherencia" de Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza y sentado al lado de Macri, quien antes había calificado la aprobación en Diputados como una "demogia" con la que "no se baja el déficit fiscal".
Macri también cosechó el apoyo de la neuquina LucilaCrexell, quien también criticó la "demagogia" y el "oportunismo" de quienes impulsaron el proyecto. "Ultimamente hay mucho oportunismo. Se dice lo que conviene y no lo que realmente necesita el país. Hay que encarar los temas de manera estructural y no buscar un rédito político. La situación del país es lo suficientemente grave como para buscar beneficio personal", dijo Crexell, senadora del Movimiento Popular Neuquino.
Hacia fin de año el Senado tratará el proyecto que se aprobó en Diputados. En ese entonces se sabrá qué tan efectiva fue la estrategia de presión del Presidente para con los gobernadores.