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Rumbo a Chapadmalal, Macri reclama que el consumo masivo sea la vedette de las fiestas

El zapato no aprieta de la misma forma a cada consumidor y por eso, cuando se generaliza la caída en un 4% para este año en el masivo, alternan las caras largas y las sonrientes. Kantar Worldpanel identifica un porcentaje mayor de renuncias a comprar lácteos, yogures y postres que de alimentos, cosméticos, limpieza y aseo personal, porque el bolsillo es el que manda y, cuando no alcanza para todo, selecciona qué sí y qué no. También juega en los comportamientos un factor preventivo ante la incertidumbre por la evolución del poder adquisitivo del salario. Pero claramente, donde el ajuste no se sintió fue en las compras con tarjeta de crédito, en las promociones bancarias y en el comercio online, donde una clase media y media alta mostró la contracara a la apatía que las tiendas soportaron en los locales. Ahora el gobierno intenta inyectar dinero para que las clases bajas se sumen al consumo de las fiestas de fin de año.

Deja mucha tela para cortar el reporte de Kantar Worldpanel que explica la disminución del consumo masivo del 4% en 2016 escaneado por la consultora en 3.500 hogares. Ese porcentaje se refiere a los productos alimenticios, lácteos, cosméticos, limpieza y aseo personal, pero para los restantes la retracción fue del doble. Los más afectados resultaron ser los lácteos, yogures y postres.

El director de la consultora, Juan Manuel Primbas, analizó con Pablo Duggan en “Duggan Bien Temprano”, por AM 950 Belgrano, la encuesta que indica que 8 de cada 10 argentinos restringieron su consumo, que cayó un 4% en el 2016.

Lo explicó de esta manera: "El consumidor está con un bolsillo muy acotado porque los precios han aumentado y superan sus ingresos", explicó.

"Por eso, mucha gente empieza a comprar solo lo necesario, es decir, menos lácteos, menos bebidas y menos productos de aseo personal", concluyó.

Es que las salvajes remarcaciones que las empresas empezaron a aplicar el año pasado, aún antes que asumiera el nuevo gobierno de Mauricio Macri, abarcaron todos los rubros de la canasta familiar.

El epicentro estuvo en las góndolas de los grandes canales comerciales, que aprovechando el relajamiento de los controles que aplicaba el kirchnerismo se adelantaron en las listas para ir aplicando ofertas y descuentos promocionales, según las jornadas, que en muchos casos superaban el 50%.

La consecuencia fue que se rompió el sistema de precios relativos y los consumidores se retrajeron, haya sido por una pérdida efectiva del poder adquisitivo del salario, y, en buena parte de la sociedad, por un estado de alerta preventivo.

Un informe de Analytica muestra los precios subiendo por encima del 40% anual y los salarios al 35%, con lo cual el poder adquisitivo de los trabajadores se contrajo 5% respecto al del año pasado.

De modo que la peor performance de la última década que evidenció la masa salarial ha sido la principal razón por la que el PBI agudizó su caída durante este año.

Primbas ubicó en la escala temporal el comportamiento del consumo ante el reajuste: "Si bien el peor momento fue el segundo trimestre del año, sabemos que octubre y noviembre tampoco fueron meses positivos, aunque creemos que está cerca de encontrar un piso", subrayó.

A esta altura, el consumo se asemeja a la disparidad climática que acaece según las lonjas territoriales. El masivo no logra levantar vuelo, se lamentan en los supermercados y comercios.

De ahí la inyección de recursos que dispuso la Casa Rosada para los sectores de menor poder adquisitivo de la sociedad a través de bonos a estatales y aumentos a beneficiarios de la AUH y lo que las empresas agregarán reforzará el consumo de la clase media baja entre $ 18.000 y $ 20.000 millones para las fiestas de Navidad y Año Nuevo. en más de $ 10.000 millones.

Se espera que este derrame justo antes del arranque de 2017 impulse la reactivación económica ante la ya inminente campaña por las elecciones legislativas.

El lado claro de la Luna

Sin embargo, los bancos y las emisoras de tarjetas de crédito y de débito conviven en una realidad distinta.

En octubre, las ventas con tarjeta crecieron, en promedio, en torno del 40% interanual, mientras que las pagadas con débito treparon un 50%.

Otro contraste: si las pymes y comercios minoristas venden menos en las tiendas físicas (7% en promedio en los primeros 10 meses del año y 8,2% en octubre), en la web el panorama es diametralmente opuesto: el volumen de transacciones de e-commerce aumentó 50% en 2016 respecto de 2015. Según un estudio de la consultora Focus Market, elaborado para la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME), 57% de los argentinos usa Internet para comprarle a Pymes y comercios minoristas.

Por algo la Cámara Argentina de la Mediana Empresa (CAME) le echó el ojo a las comisiones de las tarjetas, cuyo crecimiento no sólo es nominal -en cantidad de pesos-, sino también en número de transacciones. En Visa, por caso, la cifra de operaciones con crédito trepó en octubre un l2% interanual; con débito, el alza fue de un 20%. Osvaldo Cornide la tiene entre ceja y ceja.

Tras intensas negociaciones, un plenario de las comisiones de Legislación General y de Finanzas de la Cámara de Diputados tratará hoy e intentará dar dictamen al proyecto de ley que dispone una reducción de las comisiones que las tarjetas de crédito y de débito les cobran a los comercios, y que redundan en mayores precios a los consumidores.

La intención del oficialismo es hacer cambios al texto aprobado en el Senado hace dos meses, por lo que el proyecto regresaría a la Cámara alta. Las comisiones de las tarjetas de crédito, hoy en 3%, bajarían al 2% y no al 1,5% como habían dispuesto los senadores; las de débito, que hoy cobran un 1,5%, se reducirían al 1%, y no a cero, como el proyecto original.

Las tarjetas tiran manteca al techo

En Tarjeta Naranja, líder en el interior del país, después de Visa, confirmaron que "en octubre hemos cerrado con un alza del 45% interanual". Hubo excepciones puntuales, como la de junio, cuando la facturación interanual subió entre el 40 y el 50%.

Entre las promociones y la tremenda competencia que hay entre bancos, las tarjetas empezaron a aventajar al pago en efectivo: empieza a aumentar el uso en taxis, en comercio electrónico. Ya está bastante por arriba de lo que se puede percibir en supermercados y comercios, afirman las entidades emisoras. En el 70% de las operaciones se apela a más de un pago.

En Visa, la emisora líder del mercado, con más del 50% de participación, la modalidad se divide casi por mitades: el 48% de las operaciones que se hicieron con crédito entre agosto y octubre se concretaron en un pago; el 52% restante, en cuotas.

Tampoco el volumen del plan Ahora 12 reconoce de retracciones, sino que por el contrario, el mes pasado tuvo un incremento del orden del 84% respecto del año anterior. La participación sobre el total de cuotas es del 22,7%, pero viene incrementándose todos los meses. Sobre todo después de que se agregaran nuevos rubros como el de telefonía celular 4G (con vigencia cualquier día de la semana) y jugueterías.

A raíz de estos datos, no sorprende luego que, en pos de sostener el consumo, el Gobierno esté negociando no sólo para extender el programa Ahora 12, sino incluso ampliarlo para ofrecer hasta 18 pagos sin interés. Para muchos comercios, las ventas con plásticos han reemplazado en gran medida el uso de efectivo.

Las promociones que hacen algunos bancos en los shoppings son en general exitosas. De todos modos, hubo una desaceleración el caso de los rubros de indumentaria y artículos del hogar, que el año pasado previo a las elecciones habían tenido unas altísimas tasas de expansión por el Plan Ahora 12.

El rubro de viajes y turismo registró una baja relativa en el 2do. semestre de 2015, porque muchos consumidores adelantaron compras como consecuencia del atraso cambiario y las expectativas de devaluación.

Algunos de los rubros en los que está multiplicándose el uso tanto de tarjetas de crédito como de débito es el de supermercados (+53% en el trimestre, con débito), de combustibles (+ 64%, con crédito y 61%, con débito), y el de farmacias y perfumerías (+68%, con débito y + 57%, con crédito).

Internet vende

El signo positivo en la facturación de las ventas online en el primer semestre de 2016 contrastó con la malaria general, si bien el segmento moviliza una porción muy minoritaria del comercio.

De acuerdo con un Informe de TNS Argentina elaborado para la Cámara Argentina de Comercio Electrónico (CACE), se pasó de $ 68.500 millones en 2015 a $ 100.000 millones para este año.

Sólo en el Ciber Monday, del 31 de octubre al 1° de noviembre, se facturaron $3.137 millones contra $2.200 millones del año pasado, según señaló Gustavo Sambucetti, presidente de CACE.

"Indumentaria, por ejemplo, creció muy fuerte. Y las que realizan las operaciones son empresas pequeñas o medianas, más que las grandes marcas", agrega.

Las ventas en la Argentina a través de Mercado Libre, firma en la que transaccionan mayormente pequeñas y medianas empresas, durante todo 2015 superaron al total de las operaciones realizadas en los 10 principales shoppings del país en similar período, según un estudio elaborado por Mercado Libre y Ecolatina (que utilizaron como base al INdEC, la Cámara Argentina de Shopping Centers y Mercado Libre).

En la presentación de resultados de la empresa, la empresa fundada por Marcos Galperín difundió que en el año fiscal 2015 las ventas operadas por la plataforma en la Argentina superaron los US$2700 millones. En tanto, en ese período, los 10 principales shoppings del país facturaron un monto total de 2378 millones de dólares.

"Frente a un consumidor minorista tradicional de tiendas físicas, hoy las Pymes encuentran un océano azul en la ventas online, con gran crecimiento en la penetración de un consumidor móvil que va sustituyendo las compras desde PC de escritorio y notebook hacia telefonos inteligentes", dice Damián Di Pace, y director de la consultora Focus Market y asesor de CAME.

Justo aquellos rubros donde más pegó la crisis del consumo "físico", como electrodomésticos y alimentos y bebidas, entre otros, son los que más intención de compra tienen en Internet.

Un informe de CAME indica que las caídas anuales más pronunciadas en el mes ocurrieron en: Electrodomésticos y artículos electrónicos (-13,9%), Ferreterías (-12,4%), Materiales eléctricos (-11,2%), Materiales para la construcción (-10,7%), Textil e indumentaria (-9,7%) y Bazar y regalos (-9,7%) y Textil-Blanco (-9,4%).

En tanto, según un análisis de Focus Marktet, en la Web, 38% de los argentinos compra electrónicos y electrodomésticos; 15%, alimentos y bebidas, y 11%, indumentaria.

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