Por su parte, la diputada Mónica Litza señaló desde el massismo que “este Congreso está trabajando mucho y muy bien”, y recordó que la ley en cuestión fue debatida en su momento y durante muchos meses. Destacó los cambios introducidos al proyecto emanado del Poder Ejecutivo, e hizo un reconocimiento a la Comisión de Seguridad que receptó las propuestas de su bloque. Admitió “algunos reparos” respecto de ciertas modificaciones realizadas por el Senado. # Qué es la Ley del Arrepentido y los cambios que sufrió el proyecto original
A partir de la sanción de la Ley del Arrepentido, el acusado podrá brindar información comprobable sobre la causa a cambio de ver reducida su pena.
El proyecto había conseguido dictamen el pasado 13 de octubre, y establece que el acuerdo de colaboración se celebrará exclusivamente entre el fiscal y las personas que brinden información, y no aplicará para los casos en que se investiguen delitos de lesa humanidad.
De acuerdo con el texto, en ningún caso el arrepentido podrá acceder a la eximición de prisión y sólo podrá acogerse al beneficio en caso de que la información que proporcione esté referida a delitos tipificados con una pena igual o mayor a la suya.
El texto recibió cambios en el Senado, que fueron ratificados por la Cámara baja; el más relevante establece que el imputado sólo podrá arrepentirse hasta el momento de la elevación de la causa a juicio.
Otro de los artículos que se agregó establece que el arrepentido puede acogerse al beneficio en un proceso penal del que sea parte y señalando a personas con su misma responsabilidad o mayor. Sólo podrá referirse a situaciones de las que estuvo involucrado y nunca a declaraciones de terceros.
La figura del arrepentido ya existe en la legislación nacional, y se busca ampliarla a los delitos de corrupción, contrabando, asociación ilícita, prostitución, pornografía infantil y formación de monopolios, entre otros.