"Creemos que podemos tener una empresa que no pierda plata, y que pueda seguir conectando al país, y a las personas que quieran visitar el país. Las rutas internacionales son rentables, hay sólo una ruta que estamos trabajando", detalló. "Vemos crecimiento, soy bastante optimista", concluyó.
Cuando asumió la conducción de la compañía, Costantini reconoció que se encontró con una empresa "que no tenía idea de la noción de deuda que tenía". Sólo entre deuda vencida con Boeing por los aviones que se habían adquirido había más de US$200 millones, a lo que se sumaban pasivos por motores y aviones, que no se podían obviar.
La presidenta de Aerolíneas, sin embargo, se refirió al cambio que la sociedad reclama en el país y, aplicado a la compañía, reconoció que puede implicar un proceso duro, para el cual pidió paciencia e involucramiento en la sociedad.
En tal sentido, hizo referencia al paro decretado por los pilotos la semana pasada, que provocó la suspensión masiva de vuelos, en reclamo de una mejora salarial del 40 por ciento. "Por un lado nos felicitaban por habernos puestos duros y por el otro, la gente que no pudo viajar nos criticaba y decía que había que privatizar la empresa. Todos queremos un país mejor", comenzó Isela. "¿Quién viaja en Aerolíneas? Las clases medias y altas. ¿Quién la subsidia? Muchas veces la gente que nunca va a poder volar. Tenemos que quebrar esa mentalidad, porque cuando la mesa del diálogo esté abierta, la transformación cultural implica que aportar cada uno desde su lugar, aunque nos ponga incómodos", subrayó.
Costantini envió un mensaje conciliador a los gremios de la empresa, al considerarlos "estratégicos". "Voy a seguir negociando con los gremios, no me imagino una Aerolíneas Argentinas sin gremios", aseveró.
Para la ejecutiva, los gremios deben ser "socios estratégicos" del negocio, "que entiendan por qué la empresa tiene que ser rentable". "Seguimos creyendo que tenemos que compartir con ellos tanto los desaliños como los problemas que hay que negociar", afirmó.
Al comienzo de su gestión, Costantini dijo que la empresa tenía 12.400 empleados y que hoy son 12.000. "Nos opusimos a sacar la gente de La Campora. Los que vuelan no son sólo gente que votó a Macri. Creo en la diversidad. Todos los empleados que deseen subirse al avión con la misma ética e integridad van a seguir en la empresa. Los que se opongan no", sentenció.