A ciencia cierta hoy nadie sabe en Paraná cuantos remises hay habilitados y mucho menos cuantos trabajan sin habilitación en horas de la noche; cuando empiezan a funcionar los “profesores de historia”, del inicio de esta nota.
Las “empresas” de remises, cuando mucho (uno o dos casos), son cooperativas, en tanto que el resto son verdaderas empresas fantasmas que nadie controla. Esas empresas que son “habilitadas” por la municipalidad cobran un canon, que va desde $ 180 a $ 400 por día a quien quiere poner su auto a trabajar en la “empresa” o “cooperativa”. En algunos casos, los más organizados, alquilan sus propios vehículos, pero en ese caso el canon diario llega a los $ 800 por día. De acuerdo a algunos datos se calcula que en Paraná coexisten entre “habilitados” y “truchos”, unos 1.200/1.500 remises, con lo que se puede calcular lo que se embolsan las “empresas” o “cooperativas”, que no pagan un solo peso de impuestos de ninguna naturaleza.
En total se estima en algo más de $80 millones al año los que se quedarían en manos de los “empresarios” de los remises. El tema no solo involucra a las áreas de Transporte de la Municipalidad, sino también a entes recaudadores provinciales como la ATER, y nacionales, AFIP, que mirarían para otro lado.
Amaya, el 24/08 pasado firmó un acta ante el reclamo de los taxistas por el que se comprometió a llevar adelante varias cuestiones relacionadas con el tema, pero hasta la fecha no cumplió con ninguna. Los taxistas sospechan que el funcionario firmó esa acta apurado porque ese día ellos habían amenazado con cortar toda la ciudad para ser escuchados, y justo visitaba la ciudad la esposa del presidente Mauricio Macri, Juliana Awada. Hubiese sido un enorme bochorno mostrar semejante lío en las calles paranaenses. Por lo bajo los taxistas sostienen que además Amaya tiene 80 millones de razones más para explicar su “ineficacia” y no tomar cartas en el asunto. También se comenta que una de esas “empresas” que figura como “cooperativa”, sería aportante a la campaña electoral del actual intendente, vía un concejal de extrema confianza del alcalde.
Desde la Cámara que los agrupa y por iniciativa de quien la preside, se elevó un proyecto al Ejecutivo Municipal y al Concejo Deliberante, para atender el tema y que atiende la situación de todos los remiseros que hoy son usurpados por las “empresas” para poder trabajar. Es decir los taxistas no se oponen a que sigan trabajando, simplemente intentan que lo hagan en igualdad de condiciones. Por otro lado el concejal Pablo Hernández (Cambiemos), también ha presentado un proyecto en el mismo sentido.
La situación es compleja, y dado la cantidad de intereses cruzados que existen, no cabe duda que los más de 80 millones recaudados en negro, juegan un papel más que importante.