Ante las quejas, desde el Gobierno nacional dijeron que son las empresas "las que deben ocuparse de resolver los problemas y buscar alternativas para que nadie se quede sin luz".
El Ministerio de Energía, a cargo de Juan José Aranguren, descuenta que en muchos casos la demora en la restitución del servicio se debe a la escasa colaboración de los trabajadores de Luz y Fuerza, que según las empresas se resisten a cumplir horas extras.
Por el contrario, las compañías comenzaron a avisar que no están en condiciones económicas de prestar el servicio que se les reclama.
"Por supuesto que tenemos miedo. Hasta ahora no teníamos problemas, pero en este momento las empresas aducen que si el Estado no les da plata, en dos meses van a tener dificultades para cubrir los salarios", concilió al diario La Nación, Rafael Mancuso, secretario general del sindicato de Luz y Fuerza.