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“Bienvenidos al infierno”: 2.083 homicidios en 5 meses
Río de Janeiro registró 2.083 homicidios en los primeros 5 meses del año, un aumento del 14% en un año, según reveló la agencia AFP.
“Bienvenidos al infierno”, dice un cartel con el que policías manifestantes dan la bienvenida a los turistas que arriban al aeropuerto de Río de Janeiro.
“La Policía y los Bomberos no cobran, quien venga a Río de Janeiro no estará a salvo”, advierte la pancarta. Otro mensaje colocado en las afueras del aeropuerto, anuncia: “Bienvenidos. No tenemos hospitales”.
Brasil está atravesando su peor recesión en más de 100 años, escribió Joe Leahy del diario británico, Financial Times.
Mientras tanto, la Presidente Dilma Rousseff espera (fuera de sus funciones) el desenlace de su juicio político hasta después de las Olimpiadas. El evento deportivo, además de todos los desafíos de seguridad que le esperan, será un símbolo del trabado escenario político brasilero: recientemente el portavoz del Comité Organizador, Mauro Andrada, reveló que Rousseff participará de la ceremonia de apertura de los Juegos Olímpicos tras largas negociaciones; evento al que también asistirá el mandatario interino, Michel Temer.
"Dilma tendrá que ubicarse junto a los expresidentes brasileños aunque estamos totalmente conscientes de que ella no es, técnicamente, una expresidente", precisó Andrada, resumiendo en una oración la compleja situación que atraviesa el país.
“La definición del protocolo para la ceremonia en el Estadio Maracaná el 5 de agosto indica que Rousseff estará en una bandeja inferior y Temer en la superior, al lado del titular del Comité Olímpico Internacional, Thomas Bach, y decenas de jefes de Estado”, publicó el diario uruguayo El País en base a informaciones de la agencia de noticias ANSA.
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Gracias Mamá - Fuerza | Juegos Olímpicos Río 2016
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“Es tal la importancia del tema que el propio Temer conversó sobre el mismo con Bach durante su última visita a Rio de Janeiro. En principio Temer no quería que Dilma fuera al Maracaná porque entendía que así se iba a desmerecer su figura, pues aparecerá como un Presidente sin plenos poderes dado que Rousseff lo acusa de ‘golpista’.”
Al borde de la depresión
La tasa de desempleo en Brasil ha llegado a los 2 dígitos: está en 11%, casi el doble que el 6% en que estaba en 2014. Por otro lado, la deuda está llegando al 70% del PBI.
La clase política brasilera se encuentra devastada por el escándalo de corrupción en torno a la petrolera estatal, Petrobras.
Michel Temer asumió de forma interina las funciones de Presidente del país el pasado 12 de mayo, luego de que el Senado decidiera suspender durante 180 días de sus funciones a Rousseff, en el marco de un proceso de juicio político en su contra.
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Clip oficial de los Juegos
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Temer “carece de la legitimidad de un mandato electoral”, escribió Shannon K. O’Neil, de la revista estadounidense Foreign Affairs, y señaló que durante sus 2 primeras semanas como Presidente, Temer perdió a 2 de sus ministros por cargos de corrupción, con un tercero renunciando unas pocas semanas después (el ministro de Turismo, Henrique Eduardo Alves).
El jueves 7 de julio, además, renunció el presidente de la Cámara de Diputados, Eduardo Cunha, uno de los principales impulsores del impeachment a Rousseff, también investigado por corrupción.
Una especie de “justicia poética” para Dilma, afirma Kenneth Rapoza de la revista Forbes. Con este panorama, le ha sido casi imposible a Temer gobernar.
“La economía, mientras tanto, está al borde de la depresión –escribe O’Neil-. Casi 2 millones de brasileros perdieron su empleo el año pasado mientras que el PBI se encogía y el desempleo llegaba a su pico en 4 años. Y en el corto plazo, hay poco que el Gobierno pueda hacer para subsanar; los bancos brasileros, controlados por el Estado, están al tope con los préstamos a consumidores, las tasas de interés se mantienen altas debido a la obstinada inflación, y tanto los gobiernos estatal como federales luchan con crecientes cargas de deuda.”
En el largo plazo, argumenta O’Neil, Brasil enfrenta otros obstáculos: un código tributario bizantino, leyes laborales demasiado rígidas, regulaciones ineficientes y una infraestructura de cuello de botella.
10% de chances de que Dilma vuelva a sus funciones
Kenneth Rapoza de la revista Forbes afirma que dado que las motivaciones políticas detrás del impeachment a Dilma son tan sucias, hay una chance de que Rousseff termine colgando a sus verdugos antes de que ellos consigan colgarla a ella, aunque es una posibilidad ínfima.
Las chances de que vuelva al poder son de alrededor del 10%, según un promedio de las estimaciones de una docena de compañías de inversión de Estados Unidos y Reino Unido.
Para apartarla del cargo definitivamente, son necesarios los votos de dos tercios de los 81 senadores. Se espera que se vote cuando terminen los Juegos Olímpicos. “Es casi una certidumbre que estará perdida durante las Olimpiadas de verano. La clase empresarial e inversora está contando con eso”, afirma Rapoza en Forbes. “Ni siquiera estoy seguro de que quiera volver”, dijo Andre Perfeito, economista senior de Gradual Investimentos en San Pablo, a Forbes.
“Si lo hace, ya ha hablado de nuevas elecciones. Y si el Senado anula de hecho su impeachment, no tengo dudas de que el Tribunal Superior Electoral (TSE) anularía toda la elección de 2014 y tendríamos elecciones antes de 2018. Sería un lío”, dijo Perfeito. Pero son todas especulaciones.
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Promoción de Río de Janeiro 2016
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De momento, la Fiscalía de Brasilia descartó el jueves que los cargos por los que se abrió el juicio político contra Rousseff (manipulación de cuentas fiscales durante la campaña) constituyan delitos punibles en los tribunales convencionales.
El fiscal Ivan Cláudio Marx solicitó que se archive la causa, aunque la Justicia puede rechazar esta recomendación y remitir el caso a la Procuraduría General de la República para que prosiga las investigaciones. Según los cálculos de Eliseu Padilha, jefe de gabinete de Temer, Rousseff será condenada y destituida por entre 59 y 60 votos.
El expresidente, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo en cambio que su protegida ya cuenta con 22 de los 28 votos necesarios para impedir su destitución, o sea que solo le falta conquistar 6 más, algo que no es imposible. ¿Su estrategia? Lula pidió a sus seguidores que presionen a los senadores que decidirán sobre el juicio, enviándoles día y noche emails y mensajes de WhatsApp.