El dato saliente es que Garcilazo cumple funciones en la Dirección de Medio Ambiente de la Municipalidad de Paraná, cuyo director es Marcelo Fabián Álvarez, nombrado por Sergio Varisco, a poco de asumir, como reconocimiento a su militancia en las filas del radicalismo.
Álvarez es hermano del fiscal general de la Cámara Federal de Apelaciones de Paraná, Ricardo Álvarez, uno de los hombres más reconocidos y respetados en la justicia federal lugareña, no solamente por su función específica, sino también por la tarea docente que lleva adelante en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional del Litoral (UNL). Lo que quizás desconoce el fiscal es que su familiar directo es considerado “un amigo personal” del preso Garcilazo, como así también de uno de los jefes del narcotráfico de Paraná, Daniel Tavi Celis.
De hecho, apenas cayó detenido Garcilazo, el funcionario municipal Álvarez se ocupó de concurrir personalmente a la Procuraduría General del Superior Tribunal de Justicia de la provincia (STJ), a cargo del Fiscal Jorge García, y no al despacho del fiscal de turno, para averiguar sobre el estado de la causa y sus derivaciones. Incluso, fue quien se ocupó de convocar al abogado santafesino Claudio Torres del Sel -uno de los letrados que en los últimos años dedicó buena parte de su tarea a la defensa de acusados por temas de narcotráfico-, para que se ocupara del caso de Garcilazo. El letrado Torres Del Sel lo llevó personalmente a su defendido hasta el edificio de tribunales, para entregarlo a las autoridades de la causa y quedó detenido.