En suma, se impuso la idea de Monzó y hablarán 5 senadores y unos 10 Diputados. No se les permitirá la palabra a los legisladores provinciales para no extender más la sesión, lo que generó cierto malestar.
El otro foco de conflicto es ponerse de acuerdo con el documento a firmar. Aún no se terminó de redactar porque no tiene suficiente respaldo.
Luego está el tema de las asistencias. Algunos peronistas no kirchneristas muy reconocidos se bajarían de la Asamblea y el bloque K sólo enviará a un minoritario grupo de unos 12, de una bancada de 70. Tampoco estará el jefe del bloque, Héctor Recalde. Se sospecha que la razón es la presencia de Cristina Fernández y su declaración en Tribunales para el mismo día.
El otro problema que afronta la organización de la Asamblea Legislativa tiene que ver con la cena que les ofrecerá a los legisladores el gobernador Juan Manzur. Aquí son los radicales los que intentan boicotear el evento.
El ministro radical José Cano estaría operando para vaciar la cena de representantes de la UCR. Lo secundaría la senadora tucumana Silvia Elías de Pérez. Se trata de la legisladora que denunció por fraude electoral a Manzur durante las escandalosas elecciones provincial de 2015 y habría obtenido el apoyo de varios diputados y senadores.
Será un Bicentenario que estará al borde del bochorno.