Néstor Kirchner sedujo a Di Monte apenas llegó al poder, adjudicando una gigantesca obra de restauración de la Basílica de Luján. El trabajo se demoró años, con los consiguientes sobrecostos. Una curiosidad adicional: entre las empresas adjudicatarias está Crearurban, de Angelo Calcaterra, el primo hermano del presidente.
Los Kirchner utilizaron la basílica para sus movimientos políticos. Allí fueron al Te Deum cuando estaban peleados con Bergoglio. Y también lanzaron candidaturas e hicieron actos de campaña, como el de septiembre de 2007, para relanzar los trabajos ya anunciados.
Di Monte era además el "consejero espiritual" de De Vido y su mujer, Alessandra Minicelli, tras la muerte de un hijo de 21 años de la mujer en un accidente de tránsito en Río Gallegos.
El ex ministro de Planificación Federal solía frecuentar el convento para mantener largas charlas con el obispo emérito.
Se rumorea que De Vido pagó el "Fatimóvil", una camioneta que transporta la imagen de la virgen de Fátima para las festividades religiosas.
Las bóvedas de Di Monte están vacías, seguirán los rastreos en el lugar quizás con retroexcavadoras, pero cabe la pregunta si sólo había un ‘Di Monte’ en la Iglesia católica.