¿Quién sale ganando? La actual política petrolera de la OPEP da ventaja a Arabia Saudí al dar prioridad a la protección de su cuota de mercado aún a costa de un precio bajo. Y es que el país es su mayor productor con alrededor de un tercio del bombeo total del grupo, situado en unos 32 millones de barriles diarios.
El nuevo ministro de Petróleo de Arabia Saudí, Jalid al Falih, ya había anunciado antes de la reunión que se negaba a que un shock petrolero pusiese en peligro la recuperación económica. "No queremos ningún tipo de shock petrolero que contribuya a debilitar la recuperación económica a largo plazo", aseguró al Falih a los periodistas.
Por su parte, Irán abogaba por recuperar el sistema de cuotas de producción entre sus socios ya que, de lo contrario, es imposible controlar el flujo de crudo al mercado. "Si no tenemos cuotas por países, cómo podemos controlar los niveles de producción, quién cumple o no con el acuerdo. No es claro", dijo el representante iraní.
Al margen de las tradicionales confrontaciones entre Arabia Saudí e Irán, Venezuela había presentado a la OPEP una propuesta para sustituir las cuotas nacionales de producción por rangos, con mínimos y máximos, lo que dotaría de más flexibilidad al sistema de control de la oferta conjunta del grupo.
El nigeriano Barkindo asumirá la secretaría general de la OPEP el 01/08, después de que el libio Abdalá El-Badri ocupara el cargo durante más de nueve años. Barkindo, que ya fue secretario general interino en 2006, tiene una larga experiencia en la industria petrolera de su país y fue presidente de la Corporación Nacional de Petróleo de Nigeria (NNPC, por sus siglas en inglés) entre 2009 y 2010.
En otro orden de cosas, la OPEP aprobó la reintegración de Gabón como miembro de pleno derecho, tras más de dos décadas de ausencia. La república africana de 1,6 millón de habitantes se convertirá a partir del 1 de julio el decimocuarto miembro del grupo petrolero, al que ya perteneció entre 1975 y 1994.
Gabón abandonó la OPEP en 1994, en medio de un desplome del precio del barril, después de quejarse de que para su economía eran demasiado elevadas las contribuciones al presupuesto de la organización.