Según uno de los damnificados, "En ese lugar había sangre en el piso, gran cantidad de herraduras, y máquinas para hacer chorizos... Los hacen con caballos".
Pero se cree que también se hacían otros embutidos, como salamines.
Desde que se produjeron los robos, hasta que el hombre fue hallado pasó un año y medio. Tigua cayó mientras participaba de una peregrinación hacia la Basílica de Luján.
Según consta en el expediente, Tigua intentó explicar que los elementos encontrados en el predio de José C Paz, "las pueden ver en cualquier lugar en el que haya un campero" al tiempo que agregó que allí no se faenaban caballos sino terneras, y que los restos de equinos que se encontraron eran de animales de la zona que iban a pastar a ese campo "y algunos morían ahí".
Pero la investigación incluyó análisis de llamadas telefónicas del celular del delincuente, "cuya línea activaron antenas ubicadas en la zona donde tuvieron lugar los robos y coinciden con los horarios en los que se produjeron".
Tigua reconoció que "venía robando caballos en Campana y los vendía". Él ya había estado preso por el mismo delito en 2010.