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¡Qué raro D'Onofrio! (River trucho con apoyo de CABA)

Se supone que los partidos de fútbol se ganan en el campo de juego y para ello hay 90 minutos. Lo extradeportivo es reprochable al menos desde la ética deportiva, cuando no desde el Código Contravencional o directamente el Código Penal. Ganar un partido apelando a lo extradeportivo le hace mal al fútbol. Y perderlo habiendo apelado a lo extradeportivo es de b... oligoma. En tiempos oscuros como los que se viven en 2016, con sospechas de que los arbitrajes se compran o se venden, entre otras trapisondas, que los dirigentes se presten a lo irregular permite explicar los motivos por los cuales la Asociación del Fútbol Argentino es tierra de nadie y fundamenta las sospechas de que no hay voluntad de cambio.

Universidad Católica de Quito le acaba de ganar, con goles de Romario Ibarra, Bruno Vides, Juan Pablo Caffa y Jhonathan Lucas, a Independiente del Valle, el equipo que eliminó a River Plate de la Copa Libertadores de América.

Obvio que es muy limitado el equipo del Club de Alto Rendimiento Especializado Independiente del Valle (conocido como Independiente del Valle), de muy inferior jerarquía a la del plantel de River.

Precisamente por ese motivo los de Nuñez deberían preocuparse, y mucho. Sin embargo, haber apelado a lo extradeportivo para ganarle a los ecuatorianos fue una acción no sólo deshonesta sino mersa.

Aparentemente todo comenzó cuando en la ciudad de Sangolquí, provincia de Pichincha (Ecuador), River fue derrotado por sus propios yerros y por Independiente del Valle. Por ejemplo, Raúl D'Onofrio, el presidente siempre moderado, exhibía furia y prometió ganarle el partido de vuelta, a jugarse en el estadio Monumental, en cualquier circunstancia.

¿Tuvo algo que ver ese explosión con las irregularidades en Nuñez?

Por ejemplo, invocando la ridícula excusa de que podía derrumbarse un portón, fueron soldados los accesos que debía utilizar el ómnibus que transportaba al equipo ecuatoriano para obligarlos a caminar, haciéndoles así, en teoría, sentir que eran visitantes desde antes de ingresar al estadio.

Todavía sorprende las soldaduras en los portones, aún en las puertas secundarias de esas estructura enorme porque, de haber un riesgo verdadero de desplome, debía clausurarse, por lo menos, esa zona del estadio.

¿Dónde estaba la Policía Federal Argentina? ¿Y el control del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires? ¿Cuál fue el estudio que se hizo como para, con una soldadura, en teoría impedir un supuesto desplome de un gran portón? ¿Qué dijo la gente de Mantenimiento del estadio?

Sin embargo ocurrió algo mucho más grave: en la noche anterior al partido, ingresó una camioneta con los colores y leyendas de los vehículos del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires cargado de pirotecnia, de acuerdo a socios que se encontraban presentes en el anillo, tal como se llama en el estadio de River a los pasillos internos que permite la estructura tan original del olímpico Antonio Vespucio Liberti.

Uno de los socios afirma que, pese a la discreción aplicada por los transportistas, aparentemente supervisados por Gabriel Alejandro Marcili (alias 'Bengalita'), no todas las bengalas pudieron ser ingresadas al depósito del estadio.

Esta situación ameritaría que se revisaran con minuciosidad las filmaciones de las cámaras de seguridad que abundan en el estadio. ¿Podría hacerse un seguimiento del desplazamiento ese día de Christian Krom, presidente de la Subcomisión del Hincha?

Hay limitaciones y prohibiciones muy específicas sobre el material de pirotecnia en los estadios y otra vez la pregunta: ¿dónde estaba la Policía Federal? ¿Y las autoridades de control de la Ciudad?

Pero siempre puede ocurrir una pregunta peor: ¿Todo esto pasa sin que se entere el gerente general de River, Gustavo Silikovich?

Hábil para negociaciones comerciales -su pasado en McDonald's, Tenaris, Unilever y PriceWaterhouse así lo fundamentan- ¿qué sucede con Silikovich cuando hay que controlar la actividad cotidiana de la seguridad riverplatense?

Pero ni con la presión psicológica a los humildes ecuatorianos, River pudo hacer la diferencia....

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