La reunión, dijo el ministro a una radio local, buscaba sacar un manifiesto de los países de América latina, dentro y fuera de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP), expresando su disposición a sumarse a cualquier iniciativa que adoptara el grupo.
El encuentro de los latinoamericanos se había fijado días antes de una posible reunión más amplia entre productores miembros y no miembros de la OPEP para debatir un congelamiento de la oferta. Sin embargo, dicha reunión está enfrentando dificultades antes siquiera de realizarse, ya que los integrantes de la alianza no logran ponerse de acuerdo para establecer una fecha y un lugar fijo. El pasado miércoles, un funcionario petrolero iraquí dijo al diario estatal Al-Sabah que la reunión se llevaría a cabo en Moscú el 20 de marzo, pero el reporte fue luego desmentido por el Ministerio de Energía ruso, que dijo que no se había pautado fecha ni lugar para el posible encuentro.
Irán ha vendido volúmenes muy moderados de petróleo a Europa desde el levantamiento de las sanciones. Varios antiguos compradores de crudo iraní se mantienen apartados por las complicaciones legales y las reticencias de Teherán a mejorar las condiciones para recuperar clientes. Nada de descuentos por barril ni ningún otro tipo de medida para recuperar los clientes perdidos mientras las sanciones económicos estuvieron en pie.
Teherán llevaba sin vender crudo a empresas europeas desde 2012, año en el que la Unión Europea impuso sanciones al país por su programa nuclear. Esto privó a Irán de un mercado que representa más de un tercio de sus exportaciones y dejó al país depender completamente de los compradores asiáticos.
Desde que se levantaron las restricciones en enero, Irán ha 'vendido' el contenido de 4 buques petroleros (tankers, de 4 millones de barriles) a Europa, incluyendo a empresas como la francesa Total, la española Cepsa y la rusa Litasco, según funcionarios iraníes y datos de seguimiento de barcos.
Esto equivale únicamente a las ventas de 5 días antes de 2012, cuando los europeos compraban al país hasta 800.000 barriles diarios . Muchos antiguos y grandes compradores (entre ellos el grupo anglo-británico Shell, la italiana Eni, el griego Hellenic Petroleum, Vitol, Glencore y Trafigura) todavía no han retomado las compras.
"Irán no es flexible con los términos. Siguen imponiendo cláusulas de destino muy desfasadas que te dicen dónde y dónde no puedes llevar tu crudo", dijo un ejecutivo senior en comercio de petróleo bajo condición de anonimato por lo sensible del tema.
"Eso estaba bien hace una década pero el mundo ya no es igual". Irán, al igual que Arabia Saudí, principal productor de la OPEP, impone por lo general cláusulas de destino que prohíben la reventa del crudo, a fin de controlar quién recibe estos suministros, y fija cada mes precios de venta oficiales para sus categorías de crudo.
En contraste, Irak (el exportador que más rápido creció el año pasado) permite a sus compradores revender el crudo a precios por debajo de los oficiales. No se pudo contactar de manera inmediata con un portavoz de la petrolera estatal National Iranian Oil Company (NIOC) para hacer comentarios.
"Es gracioso escuchar todos los días sobre las distintas fechas, distintos lugares, o la falta de convocatoria para esta reunión entre productores", dijo Giovanni Stanuovo, analista de UBS a Bloomberg. "Hablar sobre el congelamiento ha estado sosteniendo los precios, pero a las palabras se las lleva el viento. Incluso si se acuerda un congelamiento, eso no eliminará la sobreoferta mundial en el corto plazo".