Finalmente, la Corte Suprema revocó esa decisión de la cámara señalando que, como el rechazo de la demandada se debió a la actitud renuente del trabajador, no había motivos válidos para para apartarse de la regla legal que establece que quien pierde un juicio debe pagar los gastos por honorarios que ese juicio originó. Y que, contrariamente a lo afirmado por los camaristas, no se verificaba que en este caso se hubiera puesto en cuestión el derecho del trabajador a formular su reclamo ante los tribunales competentes.
Prueba de ello era que el pleito fue tramitado con total normalidad en las dos instancias de la justicia laboral porteña; lo que en realidad estaba en juego era la responsabilidad de quien interpuso el reclamo por los gastos de un proceso judicial cuyo resultado fue adverso como exclusiva consecuencia de su conducta negligente, señala el fallo.
Los camaristas Cañal y Rodríguez Brunengo fueron vinculados en algún momento al sindicato de Camioneros, cuando Héctor Recalde era una de las manos derechas de Hugo Moyano. El presidente Macri acusó públicamente a Recalde, hoy alejado de Moyano y jefe de la bancada kirchnerista en Diputados, de lidera una "mafia de los juicios laborales" en la que estarían involucrados jueces del fuero del Trabajo.
La Corte ya había anulado otro fallo de Cañal y Rodríguez Brunengo, que beneficiaba a Camioneros en una causa por el encuadramiento sindical del personal de una empresa. La disputa era con el sindicato de Alimentación, que había tenido aval en primera instancia. El caso tuvo un episodio escandaloso cuando Rodríguez Brunengo dictó su voto favorable al gremio de Moyano desde la sala de terapia intensiva donde estaba internado.
La Corte anuló el fallo al considerar que hubo "irregularidades" en la conformación de la Sala III.