> la reducción o supresión del dividendo -acaba de anunciar que lo recorta un 20% a cuenta del ejercicio de 2015-,
> una ampliación de capital, o
> la venta de parte de Gas Natural.
La supresión total es muy mal vista por los principales accionistas de la petrolera, CaixaBank, que tiene algo más del 11%, y Sacyr, que conserva algo más del 8%. Especialmente por Sacyr. La supresión del dividendo provocaría a este grupo un serio problema para atender los compromisos de su deuda. Por otra parte, una ampliación de capital diluiría tanto a CaixaBank, que depende de Fundación La Caixa, como a Sacyr.
La petrolera detalla que las pérdidas de 1.227 millones se deben principalmente a unos resultados no recurrentes por valor de 2.628 millones y al efecto inventarios de 459 millones, ambos después de impuestos.
Los resultados no recurrentes se deben a las provisiones registradas fundamentalmente en Upstream y en la división de Gas&Power parcialmente compensadas con las plusvalías generadas en las transacciones de CLH, las licencias exploratorias en Canadá y la recompra de bonos de su controlada Talisman Energy.
Desde Repsol señalaron que en respuesta al actual entorno, en 2016 ha puesto en marcha medidas adicionales para reforzar los objetivos marcados en su Plan Estratégico 2016-2020, entre las que se incluyen aumentar y acelerar las sinergias y eficiencias, reducir inversiones y profundizar en el programa de desinversiones en activos no estratégicos.
En este sentido, la compañía ya ha materializado más de US$ 200 millones de sinergias derivadas de la integración de Talisman y ha aumentado su objetivo hasta los US$ 400 millones desde los US$ 220 millones iniciales.
La reunión sirvió para dar carta blanca a la dirección de la petrolera para que acometa la venta de acciones de Gas Natural en el momento más oportuno si así lo considera. Los analistas de Bankinter daban por hecho que Repsol debería vender hasta un 15% de Gas Natural para lograr recursos y evitar la rebaja del ráting.
Gas Natural vale en Bolsa 15,62 euros por título. Su capitalización asciende a 15.630 millones de euros. No es el mejor momento para vender porque la gasista ha llegado a valer más de 20.000 millones. Pero aun así, Repsol acumula plusvalías latentes en una participación que es histórica. El 30% que posee la petrolera tiene un valor bursátil de 4.689 millones.
La venta de un paquete de Repsol, en cualquier caso, arrastraría otros movimientos y una reordenación del capital de la gasista, presidida por Salvador Gabarró: Repsol tiene un acuerdo de gestión conjunta de Gas Natural con Fundación La Caixa, presidida por Isidro Fainé, accionista N°1 de la gasista a través de Criteria, con el 35%.
Repsol y La Caixa suman el 65% de Gas Natural. Desde enero de 2000, hace 16 años, mantienen un pacto de sindicación que les ha proporcionado el poder en la gasista pero que ha limitado sus movimientos. El pacto se anula si alguno de los 2 baja del 15% en Gas Natural, o entre ambos no alcanzan un porcentaje determinado, que estaría situado entre el 30% y el 50%.
La petrolera profundizará, además, en su programa de eficiencia, con lo que alcanzará en 2016 una cifra cercana a 1.100 millones de euros, más del 50% del objetivo fijado en el Plan Estratégico para 2018.
Además, reducirá en 1.800 millones de euros adicionales la inversión prevista para los años 2016-2017, con lo que se situará por debajo de 4.000 millones de euros en 2016 y en una cifra similar en 2017. Esta reducción representa un 20% adicional respecto a lo comprometido en el Plan Estratégico.