Quilmes, con un 4-2-3-1, no se resignó en ataque y le jugó de igual a igual. Romero, a los 30', puso el 1-1, rematando una buena jugada que pareció preparada, con cortina y todo, y que incluyó un remate previo de Ezequiel Rescaldani.
El conjunto que dirige Alfredo Grelak se reacomodó, achicó la distancia entre sus líneas y hasta casi casi casi marca el 1-2 Juan Celaya, pero Marcelo Barovero evitó la caída de su arco (todo un problema para River es el anuncio de Barovero que en junio se irá del club).
Parecía que irían al vestuario en un empate pero 'el Piti' Martínez, muy cuestionado por los simpatizantes porque nunca ha rendido en River tal como lo hacía en Huracán aunque el DT Marcelo Gallardo insiste en darle oportunidades, sacó un tremendo remate y marcó el 2-1. Martínez se desahogó pidiéndole silencio a un sector del público riverplatense.
Ese gol abrió para River un partido complicado.
En el reinicio, River golpeó de entrada con otro gol de Martínez, luego de un muy buen pase de Bertolo, a los 52': 3 a 1. Recién ahí mejoró el funcionamiento colectivo.
Y Quilmes perdió la cordura y su principal jugador, Braña, se fue a los vestuarios a los 57'.
El resto fue un trámite y Gallardo hasta se dio el gusto de hacer debutar al uruguayo Iván Alonso.
Deberá recordarse que en el Apertura 2014, River le había ganado a Quilmes 5 a 0. En el Apertura 1991, le ganó 5 a 1.