“Las provincias están todas quebradas porque se hizo un esquema de dependencia del poder central muy fuerte y desde la chequera de la capital federal se manejaban las voluntades políticas, sumado a una política cambiaria equivocada donde la inflación estuvo por encima de la tasa de inflación, lo que hizo mucho daño a las economías regionales”, declaró.
“La política cambiaria perjudicó la producción de todos los productos regionales de las provincias y eso significa que con menor producción se tiene menor capacidad de recaudación”, relató.
“El cumplimiento de los contratos de dólar futuro generados irresponsablemente por la administración anterior, será el primer desafío monetario”, concluyó.
“Los contratos de dólar futuro fueron generados irresponsablemente”
Redrado criticó duramente a la administración de Cristina Fernández al decir que su gestión “cometió todos los errores posibles en lo que respecta al mercado de cambios”.
Las autoridades salientes “se montaron en un caprichoso anclaje cambiario y, para tratar de minimizar la pérdida de dólares, nuevamente recurrieron al uso y abuso del balance del Banco Central (BCRA), esta vez, en el mercado de futuros” explicó el ex titular del BCRA.
Tanto es así que “llevaron la posición abierta vendida en sólo un par de meses a casi US$ 17.000 millones. De acuerdo con el informe que presenté a pedido del juez Claudio Bonadio, estas operaciones pueden traer aparejadas fuertes pérdidas ya que, más allá del importante monto suscripto, éstas fueron vendidas a precios irrisorios”.
Al análisis realizado, Redrado agregó que “nos encontramos frente a una contingencia para el BCRA superior a los $ 50.000 millones, monto que deberá saldarse con emisión monetaria, en una coyuntura monetario-financiera que de por sí ya tiene abultada cantidad de pesos e insignificancia de dólares. Más aún, se operó en este mercado sin siquiera tener poder de fuego, después de años de haber utilizado a la institución monetaria como chequera del Gobierno”.
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Y como si fuese poco, también “se sacrificó el mercado de cambios contado, dejando un Banco Central sin reservas. Por un lado, vendieron divisas por aproximadamente US$ 8.000 millones en el último cuatrimestre (agosto-noviembre) y, por el otro, canjearon sin profesionalismo letras intransferibles por reservas internacionales para que el Tesoro Nacional pudiera pagar los más de US$ 6.000 millones correspondiente al Boden 15”.
Además remarcó que, sin lugar a dudas, “el gobierno saliente ha dejado un campo minado, el cual será necesario desandar como mucha pericia. Este despilfarro provocado en el mercado de futuros de dólares implica para el Banco Central un problema de solvencia y de liquidez. En otras palabras, una pérdida patrimonial importante y una fuerte emisión monetaria”.
“Estamos ante una combinación compleja. Por ello, hay que tratar de concentrar lo menos posible esta emisión, trabajando sobre un diferimiento voluntario en el tiempo, sin desviarse del cumplimiento de los contratos. Ejemplo de ello puede ser una letra a los acreedores hasta que operen los vencimientos de los futuros, o combatir sus efectos implementando una política de esterilización profunda y de calidad.
A modo de síntesis señaló que “cuando no se tiene plata se debe trabajar con la variable tiempo, generando los incentivos adecuados para llegar a una buena solución. Cualquier otro tipo de salida coercitiva afectará la seguridad jurídica y por ende, impactará en la confianza. Justamente, en un momento donde lo que se necesita es recobrarla para que ingresen los dólares que tanto precisa la economía argentina para despegar”.