Aranguren, que dijo que aceptó la propuesta de Mauricio Macri porque "es el momento de poner el hombre para el beneficio de las próximas generaciones", sostuvo que el principal problema son los subsidios a la energía en un país que importa el 15% de lo que necesita.
"El principal problema que veo para adelante es que un país rico como el nuestro, con recurso no solamente no renovables sino renovables, esté importando el 15% de la energía que necesita. Esto es un crimen. Solamente en los países que son exportadores se subsidia la energía. Nuestro caso es el único que es importador y subsidia la energía", sostuvo.
Además, explicó que en un país federal como la Argentina, "no puede haber las distorsiones de tarifas que existen", y ejemplificó con que "en la Ciudad de Buenos Aires se paga 7 veces menos que en provincias como Río Negro, La Pampa o Córdoba".
Aranguren advirtió también que los cortes en el servicio eléctrico dependerán de "factores externos", en referencia al clima, porque "las inversiones para mejorar la distribución no se han hecho, y no se pueden hacer en días a partir del 10 de diciembre".
De todas maneras, aseguró que van "a iniciar un camino" para mejorar el servicio eléctrico y para despertar "la atención del inversor para explotar los recursos que el país tiene" en cuanto a la producción de gas.
Por último, ratificó que la empresa YPF "continuará con la configuración accionaria actual", en la que el Estado nacional, junto con las provincias, posee el 51%, y dijo que proyectos como el de Vaca Muerta "continuarán" porque "son muy significativos".