El ataque cerebral tiene múltiples causas pero se los divide en dos grandes grupos: los isquémicos y los hemorrágicos. Los primeros son más frecuentes y surgen cuando se obstruye el flujo de sangre en un vaso sanguíneo del cerebro, lo que provoca una lesión del tejido cerebral llamada infarto. Las causas son variadas: se puede originar por una acumulación de placas de colesterol en los grandes vasos sanguíneos que nutren el cerebro ( las arterias carótidas y vertebrales del cuello, o las grandes arterias del interior del cráneo), por lesiones de pequeñas arterias dentro del cerebro o por coágulos de sangre que se forman en el corazón: con respecto a los ACV hemorrágicos se pueden generar a través de un sangrado dentro o alrededor del cerebro. Las causas también son múltiples: edad, hipertensión arterial y oros factores de riesgo, y malformaciones congénitas en los vasos sanguíneos cerebrales como los aneurismas, entre otros.
2.- ¿Qué edades son las más comunes para que suceda?
Si bien, los ACV ocurren a cualquier edad, el riesgo de padecer un ACV aumenta en las personas mayores.
3.- ¿Se puede evitar?
Se trata de utilizar el término ataque cerebral y no accidente cerebral, remarcando que el ACV es una patología prevenible. Los factores de riesgo para sufrirlo se dividen en aquellos que son modificables y los que no. Entre los últimos se pueden mencionar edad, el sexo masculino, el antecedente de haber sufrido un ACV y el antecedente familiar de que haya ocurrido. Pero muchos de ellQuéos sí pueden ser modificados y controlados: hipertensión arterial, el tabaquismo, diabetes, arritmias cardíacas, colesterol elevado,obesidad, consumo de drogas y alcohol, entre otros.
4.- ¿Cómo saber cuando se produce un ACV?
Los ACV pueden manifestarse de numerosas maneras pero se debe consultar rápidamente al médico ante la presentación súbita de debilidad o falta de sensibilidad en la cara, brazo o pierna principalmente si es de un lado del cuerpo; problemas para hablar o ver con uno o ambos ojos; dificultad para caminar, vértigo, falta de equilibrio; o dolor de cabeza intenso y súbito sin causa aparente.
5.- ¿Qué se debe hacer una vez que sabemos que la persona está sufriendo un ACV?
Llamar al servicio de ambulancia y ante la sospecha de que el paciente padezca un ACV debe ser evaluado adecuadamente en un hospital. No hay que suministrar ninguna medicación. Es importante resaltar la rapidez con la que se consulte para evitar complicaciones.
6.-¿Qué tan importante es el tiempo que media entre la aparición de los síntomas y la consulta?
Es fundamental. " El tiempo es cerebro" La rapidez de la cintervención temprana aumenta las posibilidades terapéuticas.
7.- ¿Cuál es la mejor manera de tratarlo?
Hay múltiples tratamientos que dependen de la causa, tipo de ACV y características del paciente, así como de las complicaciones asociadasal mismo. Lo importante es saber que hoy se dispone de tratamientos para utilizar en la situación aguda ( dentro de las 2-4 horas de inicio de los síntomas),en algunos tipos de ACV que el médico debe evaluar rápidamente, y que pueden llevar hasta una resolución completa de los síntomas. En ciertas situaciones especiales se puede llegar a requerir una neurocirugía.
8.- ¿Cuáles son las secuelas más comunes?
Las secuelas más frecuentes incluyen la debilidad en alguna parte del cuerpo, habitualmente brazo y/o pierna de un mismo lado, o alteraciones en el habla, el lenguaje o la visión y trastornos del equilibrio al caminar. Es importante saber que todos los ACV pueden tener recuperación. Si bien el grado de mejoría varía de acuerdo al tamaño,ubicación y edad del paciente, en todos los casos una atención adecuada y un inicio de rehabilitación precoz puede hacer la diferencia.
9.- Ya tuve un ACV, ¿puedo padecer otro?
Sí, puede volver a ocurrir pero existen tratamientos muy efectivos para reducir dramáticamente el riesgo de padecer nuevos. Por eso son fundamentales los controles médicos posteriores al primer evento.
10.- ¿Se puede tomar precauciones para que no vuelva a suceder? ¿ Cuáles?
Sin duda concurrir a una consulta con el neurólogo para que evalúe las medidas para reducir el riesgo de un nuevo ACV.
La medida más importante se relaciona con el control de los llamados factores de riesgo vascular; medicación para controlar la hipertensión, diabetes, aleteraciones del colesterol y otras para reducir el riesgo de formación de trombos (coágulos que tapan las arterias del cerebro) con medicaciones como la aspirina en bajas dosis u otras drogas de efecto similar y los llamados anticoagulantes.
11.- ¿Existen estudios para saber si uno es propenso a sufrir un ACV?
Sí, su médico indicará diferentes estudios para evaluar qué factores de riesgo pueden ser corregidos a fin de reducir los riesgos.
Tomarse la presión es muy simple y de gran valor, también lo son los análisis de laboratorio y estudios de imágenes que incluyen una evaluación de su corazón y de las arterias del cuello que llevan la irrigación al cerebro.
12.- ¿Es hereditario?
La mayoría de los ACV no son hereditarios. Sólo una minoría excepecional tienen una causa genética. Sin embargo los antecedentes familiares de ACV pueden indicar una predisposiscón que debe ser evaluada por el médico.
13.- ¿Qué mitos existen alrededor del ACV?
Varios. Por ejemplo e la presión si bien es cierto que el control de la presión arterial es muy importante para la prevención, la causa de la mayoría de los ACV no es por el llamado "pico de presión". Tampoco es cierto que los ACV ocurren sólo en las personas mayores de edad, pueden ocurrir en cualquier etapa de la vida. Una afirmación habitual es que "el estrés causa ACV". Es un factor de riesgo, pero no tan peligroso como la hipertensión o la diabetes. Otra idea difundida es que los dolores de cabeza pueden ser la primera manifestación de un ACV. Si bien algunos se presentan con un dolor súbito e intenso, la gran mayoría no tiene relación con el ACV.