Al respecto, aseguró que “nosotros pagamos los impuestos en Brasil porque la empresa que gestiona los derechos de imagen está ahí y no tiene nada que ver con su sueldo”. Mientras tanto en Cataluña sospechan de una persecución, puesto que Lionel Messi y Javier Mascherano fueron víctimas de procedimientos similares: “No sé si nos persiguen, pero no podremos quedarnos sin una situación confortable. Nunca antes tuvimos problemas fiscales”.
Por último, aclaró que el atacante brasileño “es feliz en el Barcelona” y su intención es permanecer durante mucho tiempo en la institución, aunque compartió su disgusto al afirmar que “llevamos dos años y medio respondiendo las mismas cosas y defendiéndonos de acusaciones. Vamos a afrontar la renovación, pero nos tienen que dar tranquilidad a Neymar, a mis empresas y a nuestra familia”.