Una vez presenciada la exhibición el Presidente de la Nación y el gobernador junto a los propietarios de la empresa, fueron invitados a poner en marcha simbólicamente la maquinaria presionando un botón verde en el tablero y de esa manera nacía aquello que se había promocionado como una nueva fuente de trabajo para demostrarnos el crecimiento del país. Lo cierto es que semejante inversión empresarial, solo le daba trabajo a 200 operarios ya que el resto lo hacia la más cruel de las competencias para el hombre y su familia..."la máquina inteligente".
Esto me recuerda que cuando mi hijo era pequeño, mirando por televisión un documental de Japón que trataba sobre los robots en la industria y sus beneficios. Para la nueva era, ese niño que supuestamente veía unos muñecos moviéndose de un lado a otro, tuvo una reacción que me dejó sin palabras…me preguntó... ¿Pa...y si estos muñecos van a hacer todo el trabajo que hacen los hombres hoy...donde van a trabajar ellos después?
Lamentablemente la respuesta la tuve 30 años después cuando observando el crecimiento tecnológico en las industrias cualquiera sea el rubro que exploten, fue dejando al costado del camino laboral a millones de Ciudadanos que sabían llevar el sustento a sus hogares por más bajo que sean sus salarios.
No sé si sería correcto retroceder en el tiempo, pero a este paso seguramente cada día quedará más gente excluida del circuito laboral y no solamente por el juego de la oferta y la demanda, sino por la competencia tecnológica imposible de enfrentar como es el reemplazo de la máquina por el hombre.
Basta recordar que antes un tren de cargas tenía un clásico vagón de cola en donde un guarda viajaba en solitario a veces miles de kilómetros controlando lo que ocurría en la formación ferroviaria. Hoy ese guarda fue reemplazado por una lamparita colorada y un radio de control.
Antes el colectivero tenía a sus espaladas un guarda que vendía los boletos del ómnibus y el conducía seguro, tranquilo y prestaba atención al tránsito, hoy una máquina entrega un papelito que acredita el viaje abonado. Los trámites que debemos realizar en cualquier lado sea Banco, Correo, Registro Civil, Rentas y tantos otros lugares, dependen exclusivamente de la maquinita y vaya paradoja... cuando la maquinita no tiene "sistema" es cuando más recordamos el lápiz y papel. Sin ir más lejos muchas son las veces que nos encontramos con este tipo de problemas por cualquier inconveniente por la conexión a Internet.
Para realizar las tareas más rápido, 20 obreros abriendo una zanja para colocar caños en un barrio fueron reemplazados por una maquina y un operario, quitando la posibilidad de sustento económico a 19 ciudadanos capacitados para poder demostrar que ellos también pueden hacer el trabajo de la maquina como se realizaba antes. Al final todo ello sirve de poco ya que después el Gobierno debe inventar puestos laborales creando cooperativas de trabajo para darles al menos un sustento legal al engendro asistencialista y volviendo a incorporar a la planta de sueldos a los mismos 19 que la máquina dejó sin trabajo.
Bienvenida la tecnología, la ciencia y la educación, pero en aquellos trabajos donde la mano del hombre es necesaria en lo social y económico para no seguir fabricando desocupados, bueno es replantear el sistema y darnos cuenta que si la máquina cuesta $ 2 millones pero me ocasiona una pérdida en la masa laboral a la que después inexorablemente deberé asistir con cualquier tipo de subsidios generando políticas repugnantes de clientelismo, la cuenta es muy sencilla. Solo la política es capaz de revertir esa situación y volver a pensar hasta qué punto la automatización en todo es un beneficio para la sociedad.
“La vida no es una tecnología, ni una ciencia. La vida es un arte, has de sentirla. Es como el caminar por una cuerda floja”. (Osho)
Ricardo Bustos
DNI 7.788.556
Capiovi Misiones