Líder del PMDB que aún hoy día es el principal aliado del PT gobernante, Temer admitió que la medida podría ser necesaria en un contexto de caída sostenida de la recaudación fiscal.
"La premisa es siempre no aumentar tributos, pero por otro lado a veces surge la necesidad; no estoy diciendo que vamos a hacerlo, pero si hay necesidades de apoyar medidas de contención; tal vez la CPMF sea una de esas medidas”, dijo Temer.
Medios de prensa locales divulgaron –citando a fuentes oficiales- que el regreso de la CPMF está bajo análisis del Ejecutivo. La intención sería cobrarla como impuesto y no como contribución, para que lo recaudado pueda coparticiparse con estados y municipios, lo cual aumentaría su apoyo por parte del Congreso.
Según las leyes brasileñas, el restablecimiento de la CPMF tendría que aprobarse 2 veces en la Cámara de Diputados y el Senado.
La industria considera "absurda" la posibilidad de reinstaurar la Contribución Provisoria sobre los Movimientos Financieros (CPMF), dijo el presidente de la Confederación Nacional de la Industria (CNI), Robson Andrade.
"Es un absurdo, otro impuesto más para que la sociedad pague, mientras el camino ideal sería que el gobierno promueve una reducción de gastos públicos para dejar que la economía se recupere", indicó Andrade.
El tributo, que fue extinto en el 2007, ayudaría al gobierno a compensar la perdida de recaudación.
Tanto el presidente del Senado como el de la Cámara de Diputados, Renan Calheiros y Eduardo Cunha, se posicionaron contra el regreso de la CPMF, que sin embargo sería muy importante para que el gobierno pueda cumplir en el 2016 sus metas de ahorro fiscal.
"Estamos totalmente a contramano del mundo. Mientras otros países tienen tasas de interés bajas y reducen la carga tributaria para estimular sus economías, aquí estamos viendo cada día una nueva propuesta de aumento de impuesto y la tasa de interés está en las alturas", criticó el dirigente fabril, que calificó a la CPMF como "un impuesto de mala calidad".
La medida es una alternativa en discusión y podría ser dividida en coparticipación con estados y municipios.
La CPMF fue extinta en el 2007, durante el gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva.
Su reinstauración podría garantizar la meta de ahorro fiscal en el 2016, que es de 43.843 millones de reales, es decir, un 0,7 por ciento del Producto Interno Bruto (PIB).
La propuesta está siendo analizada por la presidenta Dilma Rousseff debido al ambiente de inestabilidad política generado por la caída de la recaudación.
El presidente del Senado, Renan Calheiros, ya dio muestras al ministro de Planificación Nelson Barbosa, que la propuesta podría ser rechazada en el Congreso.