"Entre los tres y los cuatro meses se le hace el órgano trasplantado una biopsia de rutina para ver si hay rechazo y si pueden cambiarle los inmunodepresores. Con la biopsia se fijan que no esté con fibrosis o rechazo subclínico. Fue entonces que saltó justamente esto del rechazo subclínico, que es lo que le está pasando a Jorge", agregó.
"El rechazo subclínico al riñón trasplantado se da en el 20% de los pacientes trasplantados, es una de las cosas que pueden ocurrir y no significa que no pueda seguir manteniendo el órgano. Ahora nuevamente lo inmunodeprimieron al mismo punto que cuando salió de la operación y en 10 días le vuelven a hacer una biopsia a ver cómo reaccionó este tratamiento. Si hubiera un real rechazo y no se lo volviera a inmunodeprimir, esto generaría que se desencadene el rechazo propiamente dicho".
Además, resaltó que Lanata está realizando su vida normal: "Está yéndose a Uruguay a dar unas charlas. Lo que sí, está un poco cansado por el tema de la inmunosupresión y está tomando dosis enormes de cortisona".
Recordemos que a fines de marzo, Lanata protagonizó el primer trasplante cruzado entre cuatro personas que se realizó en América Latina. Tras autorización judicial, el conductor recibió el riñón de la madre de un joven enfermo, mientras que la esposa del periodista, Sara Stewart Brown, donó uno de sus riñones para que sea trasplantado al hijo de la mujer.
Sara también llevó tranquilidad a los seguidores de Lanata en su cuenta de Twitter: