Es lo que ocurre con los integrantes de la Agrupación 25 de Junio, constituida mayoritariamente por jóvenes del PRO, expulsados de este partido, en una actitud incomprensible de las autoridades de ese momento, con el argumento de que en el PRO no podía haber elecciones internas. El referente de esa agrupación es el arquitecto Eduardo López Segura, un personaje bastante complicado, fundamentalmente por su falta de experiencia (dicen sus detractores, y otros envidiosos, que él siempre pensó que para hacer política solo hacía falta una buena billetera).
López Segura ambiciona, desde siempre, con una candidatura a intendente de Paraná y quizás pensando en eso su agrupación se sumó al bustismo en 2012 y participaron juntos en las legislativas de 2013. Nunca se sabrá si Busti le prometió a López Segura esa posibilidad de ser precandidato a intendente en 2015, o si este lo soñó, pero lo real es que el ex PRO se jugaba que él sería el elegido. A pesar que entre sus amigos, seguidores y periodistas siempre dejaba traslucir cuál era su verdadero propósito, López Segura no se animó a dar el paso definitivo, esperando el aval de Busti, porque una cosa es largarse solo y otra muy distinta respaldado por “el Jefe”.
En cualquier caso, Eduardito, tal como le dicen cariñosamente sus amigos políticos, dice que se cansó de esperar. Por el momento ni él, ni su agrupación participan de las reuniones, pero tampoco se sabe si irán a parar a otro lado. Se habla mucho de eso.
Así, Busti se quedó sin un posible candidato a intendente en Paraná y dicen algunos que si bien le quedan otros 4 posibles candidatos, cuando él señale con su dedo a alguno de ellos, los otros 3 se irán, tal como hizo Eduardito. ¿Será cierto?