Gabriel está convencido que está haciendo lo correcto y quiere proteger a su familia. "Sé que tengo todos los teléfonos intervenidos pero no me importa nada ya. Ya estoy cansado de vivir en esta situación, es muy tormentosa y esto es lo último que puedo hacer", aseguró.
La familia ya tiene radicada más de diez denuncias en diversas instituciones: Comisaría de la Mujer de San Miguel, Fiscalía 21,Fiscalía 23, Fiscalía General de San Martín, Inadi, Juzgado de Familia de San Martín, Juzgado de Paz de San Miguel y Comisaría 1 de San Miguel.
"Mi mujer me contó que le puso un revólver en la boca una vez. La nena vio el arma, sabe que su papá tiene un arma, la ata, se la quiso llevar del colegio, son demasiadas cosas que tienen que terminar. Desde el vamos, este tipo tiene que estar preso", aseguró Gabriel en diálogo con dicho portal.
Según consta en las denuncias, el hombre torturaba a la nena pintándole esvásticas en todo su cuerpo. "Mi mujer me lo quiso ocultar durante un tiempo. Yo cuando lo vi me quise morir, el tipo la mandó al colegio con eso, es terrible. Teníamos que meterla en la bañadera más de una hora para sacarle todas las marcas", agregó el hombre.
"Le encontramos un GPS en la mochila una vez, también le quiso poner un chip y la quiso sacar de mi auto una vez a pesar que estaba con restricción perimetral. Nada lo va a detener", aseguró el hombre.
"Tengo miedo que me mate a mi o a mi familia, es muy poderoso, sabe todo lo que hacemos, nos tiene controlados", contó con desesperación.