En los tribunales, según los datos del CGPJ, los casos de corrupción suman ya 1.700 causas de las cuales 17 se extienden por todo el país, en la Audiencia Nacional, y otras 302 constituyen “macro-procesos”. A fecha de hoy, los 700 tribunales españoles tocan a más de dos causas por juez.
El máximo órgano de los jueces define los casos de corrupción como causas en las que hay “receptación y blanqueo de capitales, falsedades documentales, prevaricación de funcionarios públicos, infidelidad en la custodia de documentos y revelación de secretos, cohecho, tráfico de influencias, malversación, fraudes y exacciones ilegales, negociaciones prohibidas a los funcionarios y delitos de corrupción en transacciones internacionales”.
> Andalucía es la que más casos de corrupción registra y la que más macro-procesos cuenta: En total son 541 casos, con 144 imputados y, de momento, el único imputado que estaba en prisión, el ex directivo de Vitalia Eduardo Pascual salió en libertad bajo fianza. Ningún encarcelado.
> La Comunidad Valenciana es la segunda capital de la corrupción de España con 200 procedimientos abiertos (200!! Para sólo 81 juzgados!!!). La Comunitat tiene a 250 imputados.
> Madrid es la 3ra. con 153 casos de corrupción y 28 macro-causas. En Madrid se juzgan causas como la Gürtel con 187 imputados (74 de ellos políticos) y sólo uno está en prisión por el momento: Luis Bárcenas!!!!
La falta de medios va más allá de los tribunales. Así, el SEPBLAC, el Servicio contra el Blaqueo de Capitales dependiente del Banco de España y el Ministerio de Economía y encargado de encargado del blanqueo sólo tiene 80 trabajadores a su cargo.
La Agencia Tributaria, encargada de perseguir el fraude fiscal, ha dado de baja a 1.719 inspectores en los últimos dos años, aunque ahora anuncia que contratará a 166 este año. Igualmente, el Tribunal de Cuentas , encargado de vigilar los partidos, tiene sólo 700 personas en plantilla, de las cuales la mitad están designadas por los propios partidos!!!!! Y otras 100 son familiares de los cargos allí designados.
Ese desequlibrio explica que el 26% de los españoles señalen a los políticos y a la corrupción, especialmente ubicada en los partidos políticos y en el Gobierno, se haya convertido en la segunda preocupación económica, por delante de la recuperación económica.