Aunque diversos ejecutivos del sector consultados explicaron que aún puede restablecerlos de manera retroactiva (una medida desprolija que, de todas maneras, fue utilizada en el pasado por el kirchnerismo), lo más probable es que a estas alturas no lo haga para intentar reducir los subsidios a la demanda.
Los aumentos se inscriben en la decisión de principios de año, de funcionarios de primera línea, como el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich; el ministro de Economía, Axel Kicillof, y el propio De Vido que habían advertido que el Gobierno avanzaría en una reducción paulatina de subsidios a la electricidad, en medio del ajuste obligado en las cuentas públicas por el gasto excesivo que el Estado ya no puede sostener.
Un ejemplo de los alcanzados por el aumento: Una casa de cuatro ambientes o más, con calefacción eléctrica o departamentos relativamente grandes o sin gas natural (se utiliza luz para cocinar y calefaccionar).
Los que gastan a partir de 1401 kW pagarán 152% más.
Los que empleen más de 2800 kW por bimestre, en tanto, sufrirán los mayores ajustes, con subas de hasta 308%.