Y en el invierno de 2009, acosado por las presentaciones judiciales adversas, el Gobierno decidió bonificar en un 100% el aumento para el bimestre junio-julio, y en el 70% para agosto y setiembre para las empresas de jurisdicción nacional (Edenor y Edesur actualmente, tras el pase de Edelap a la provincia). Esas excepciones o bonificaciones invernales no se autorizaron este año.
Un dato llamativo es que las bonificaciones de invierno sí se mantuvieron en el gas, por lo cual el costo del gas importado en junio-julio fue compensado totalmente por el subsidio.
El impacto de la eliminación de las bonificaciones en las facturas de electricidad se puede estimar de la siguiente manera, según Ámbito:
•Para un consumo de 1.001 kilovatios, el valor del kilovatio es de $ 0,101. En junio-julio del año pasado, el precio fue de $ 0,057 y para agosto-setiembre de $ 0,073.
•Para un consumo de 1.401 kilovatios, el kilovatio cuesta $ 0,149, pero en junio-julio de 2013, costaba $ 0,059, y en agosto-setiembre de ese año $ 0,086.
•Para un consumo de más de 2.800 kilovatios bimestrales, el precio del kilovatio es de $ 0,241. En tanto, en junio-julio de 2013, tenía un valor de $ 0,059 y en agosto-septiembre de ese año de $ 0,114.
En mayo pasado, el Gobierno de Cristina Fernández autorizó fuertes aumentos en las tarifas que cobran las empresas generadoras de energía. Los incrementos varían según los costos fijos y variables y el tipo y potencia de generación. Pero arrancan en el 23% y llegan a superar el 100%. A cambio, las empresas que los apliquen deben desistir de reclamos previos.