El partido fue interesante para Alemania jugando por el medio porque imprimió un impresionante ritmo en la que dejó plasmada sus ideas claras intentando contraponerse con los rivales y a los 10’ Kross ejecutó centro cruzado para Thomas Muller, que de pelota parada puso el 1-0 el baldazo de agua fría para todo el país.
Pese al golpe, Brasil buscaba dar vuelta la historia con alma, corazón y vida pero todo era inútil porque los germanos sabían con quién jugaban y mantenían el control del balón para salir en ataque y contragolpear evidenciando una actuación correcta y concreta. A los 22’ Muller elaboró una gran jugada colectiva con Kross y Klose que anotó el 2-0 para los teutones, empezaba el derrumbe del local.
Los alemanes se mostraron implacables y no perdonaron al débil conjunto verdeamarelho cuando Kross, a los 24’ y Khedira, a los 25’ y a los 29’ estiraron el marcador 5-0. Nadie entendía nada en el estadio. Muchos espectadores rompieron en llanto, otros empezaron a abandonar el estadio. La fiesta volvía a derrumbarse como en 1950, pero esta vez sería mucho más doloroso.
En tanto, el conjunto de Brasil estaba desconcertado, perdía las marcas y sufría el ataque alemán con sus mediocampistas que tocaban y rotaban en sus posiciones, además ocupaban el ancho de la cancha y buscaban los espacios por las bandas.
En la segunda parte, los dirigidos por Luiz Felipe Scolari intentaban aprovechar el repliegue el conjunto germano sobre su campo por lo que los locales estuvieron un poco más motivados con los ingresos de Paulinho y Ramires que tuvo dos claras posibilidades de conseguir el descuento pero no lo lograron por la seguridad del guardavalla, Manuel Neuer.
Sin embargo, los teutones volvieron a golpear a los de ‘Felipao’ con Thomas Muller le habilitó un pase a André Schürrle y a los 24’ y a los 33’ asestó el abrumador 7-0 mientras que Oscar convirtió el descuento 7-1, solo para la anécdota.
Alemania es finalista de la Copa del Mundo 2014 y logró tomarse revancha de lo ocurrido en Corea-Japón 2002 cuando en esa oportunidad, Brasil venció en la final a los teutones y se alzó con su quinta copa del mundo con el mismo entrenador.