A la espera de que el juez dictara una medida cautelar que protegiera el desembolso para los 'holdin', el Gobierno Nacional depositó cais US$1.000 millones destinados al pago de esos bonistas.
El stay nunca iba a llegar, porque la petición fue rechazada por Griesa. De esa forma, la Argentina entra en riesgo de default, porque el fallo del juez impide que los fondos depositados lleguen a sus destinarios.
En tanto, la presidente Cristina Fernández dijo a través de Twitter que "la Argentina paga" y reprodujo la solicitada leída más temprano por el ministro de Economía, Axel Kicillof, en la que se informa sobre el pago a los bonistas de la deuda reestructurada.
¿Qué implica un desacato al fallo?
Según Guillermo Nielsen, exsecretario de finanzas de Néstor Kirchner y partícipe de la reestructuración de 2005, no acatar el fallo de Griesa significa renunciar a obtener financiamiento internacional.
"Me parece que el gobierno argentino tiene que sopesar muy bien qué es lo que va a hacer, porque entrar en desacato con la Justicia de New York puede significar que Argentina esté fuera del mercado financiero más importante y competitivo del mundo durante más de una década", alertó Nielsen días atrás.
Nielsen advirtió que esto golpearía el plan inversor de YPF al quedarse sin creditos internacionales que -tal como lo reconoció Miguel Galuccio, CEO de la petrolera, resultan imprescindibles para el desarrollo de Vaca Muerta
"El desacato no es una acción tan abstracta, se habla de revocaciones de visa y hasta otras consecuencias", había estimado, por su parte, el exsecretario de Finanzas Daniel Marx.
Por otro lado, Richard Samp, de Washington Legal Foundation, anticipó que una desobediencia de la orden podría ser penalizada con una multa.