En tanto, en la última fecha del Grupo C, Japón buscará la clasificación frente al seleccionado que dirige Néstor Pekerman en Cuiabá, en tanto aguarda que Grecia logre derrotar a Costa de Marfil en Fortaleza, lo que no se espera ya que los marfileños -a pesar de la caída ante Colombia- son el mejor equipo africano del certamen.
En relación a la igualdad sin goles entre los japoneses y los griegos en la primera mitad, el partido fue muy áspero porque los dos conjuntos jugaron con el miedo a poder fracasar. En el primer cuarto de hora la única acción de peligro la protagonizó Panagiotis Kone con una intervención individual, que quedó en las manos del guardavalla nipón Eiji Kawashima.
El equipo asiático fue el que tomó las iniciativas de la mano de una gran triangulación entre Makoto Hasebe, Yuya Osako y Yoshito Ōkubo desperdiciando una buena oportunidad para abrir el marcador, pero el disparo del ex delantero del Mallorca se fue demasiado ancho. El duelo se disputaba cerca del arco de Orestis Karnezis, pero los europeos podían lastimar de contragolpe.
La escasez de posesión del balón no parecía representar un gran problema para los dirigidos por el portugués Fernando Santos. En tanto, cuando el portugués observó que Konstantinos Mitroglou no pudo continuar en la cancha, su preocupación se hizo sentir. El técnico Santos hizo ingresar a Theofanis Gekas por el lesionado atacante del Fulham, aunque no pudo hacer mucho cuando vio la expulsión a Konstantinos Katsouranis. El árbitro hondureño Joel Aguilar le mostró por segunda vez la tarjeta amarilla y dejó a los griegos con diez.
En la segunda parte, los nipones hacían esfuerzos denodados para poder abrir el marcador contando con su máxima estrella Keisuke Honda que recibía todo el tiempo infracciones de los helénicos que no lo dejaban crear.
El equipo japonés apelaba a recursos que no le servían como el juego aéreo lo que le permitía a Grecia contar con algunas de sus pocas posibilidades de Sokratis Papastathopoulos junto con Vasilis Torosidis por los costados.
Los helénicos dirigidos por Fernando Santos resistían los duros embates japoneses con Honda que sorprendía con disparos forzados que Giorgos Karagounis rechazaba en la puerta de su área. A su vez, el mismo Honda buscaba los centros lo cual Grecia reducía de manera considerable achicando sus posibilidades de juego con pocos recursos ofensivos y a los 15’ Theofanis Gekas buscó el segundo palo tras disparar un violento remate que rechazó Eiji Kawashima.
El pleito era muy intenso desde la mitad del campo de juego hacía adelante para los nipones que buscaban las pelotas cruzadas de los defensores griegos lo que le posibilitó a Yoshito Okubo habilitarle un perfecto pase Shinji Kagawa perdió la posibilidad poner en ventaja a Japón de manera increíble.
Japón no tenía paciencia para poder llevarse el triunfo pero tenía ideas que hacían marcar la superioridad sobre Grecia que ofrecía poco y nada para poder ganar el encuentro por la parte de arriba, preocupándose por ganar la posesión del balón en vez de darle recorrido a la pelota de forma concreta. Las pocas intenciones de los griegos se desvanecían rápidamente cuando a los 38’ Kagawa de buena asociación con Honda asistieron con un pase Atsuto Uchida poniendo en riesgos el arco rival que Giorgios Samaras rechazó un tiro en la puerta del área.
Japón no pudo aprovechar todas posibilidades que le dio Grecia que lo acorraló en su campo y no pudo buscar el momento justo para poder convertir ante un rival limitado que no ofreció nada para poder dar una actuación aceptable.