El tema de la delimitación de responsabilidades entre la armada y la prefectura naval, sea para casos de asistencia en emergencias, control de la pesca, regulaciones en materia de personal de la marina mercante y del tráfico marítimo y otras, es difuso desde hace muchísimos años. Hasta los ‘80 esta duplicidad de funciones se mantenía en calma ya que la Prefectura dependía orgánicamente de la Armada, siendo el prefecto nacional naval un Contraalmirante en actividad.
Alfonsín separó a las fuerzas PNA y GN de la marina y el ejército pero esa separación al menos para el caso de la responsabilidad sobre las cuestiones del mar y los ríos no quedó del todo clara.
En el mundo, existen países como USA que tienen claramente separadas las mismas; la Armada esta para la guerra y la defensa y el US COAST GUARD se ocupa de todo lo relacionado con la marina mercante y la seguridad marítma; como así también el control de la pesca y el deporte náutico.
Otros como Chile y Uruguay, tienen solo una armada con un escalafón destinado al rol de "policía marítima". Chile en este momento se plantea la conveniencia de separar las funciones, ya que la preparación del personal y los medios materiales para la tarea son sustancialmente diferentes.
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El Licenciado Fernando C. Morales, Vicepresidente de la Liga Naval Argentina, en manifestaciones a Urgente24 remarcó que el caso del avión hizo “resurgir de una vieja polémica entre especialistas de cuestiones navales y marítimas y que desnuda el poco interés que tradicionalmente las autoridades políticas que se han sucedido en el poder le prestan a las cuestiones que tienen que ver con las cosas del mar y los ríos”.
“Bueno es recordar que durante muchos años y hasta el retorno de Argentina a la vida democrática la Prefectura Naval Argentina dependía orgánicamente de la Armada Nacional, por lo cual era dable suponer que todo lo que tuviera que ver con el accionar estatal en mares y ríos dependiera en última instancia de la fuerza naval militar”, explicó.
Según Morales, hay quienes sostienen que hay que liberar a la Armada Argentina de todo tipo de responsabilidades o injerencia en lo que tiene que ver con la navegación comercial, la formación del personal de la marina mercante e incluso los accidentes marítimos o fluviales. Como contraparte, hay otra posición de quienes dicen que siendo un convenio internacional y considerando que la responsabilidad SAR se extiende mucho más allá de las 200 millas marinas correspondientes a la Zona Económica Exclusiva de nuestro país, la Armada es la única fuerza con elementos para despliegue oceánico “mar afuera” y que debe mantenerse su actual estatus de autoridad nacional en materia de búsqueda y rescate marítimo.
En conclusión, para el especialista tal vez la solución a esta controversia sea la creación de una agencia civil de búsqueda y rescate marítimo que sea la responsable de “adjudicar” a la fuerza naval, a la prefectura naval o a quien en definitiva resulte el organismo más idóneo en cada situación, la atención de una determinada emergencia que tenga “al agua” como escenario en el que la misma ocurre
“Durante la tragedia de Carmelo, sucedieron tras bambalinas demasiadas situaciones de conflicto que no deben volver a repetirse. Tenemos la gente, la capacidad y los medios como para poder atender a quien lo necesita en tiempo y forma . Solo falta que nuestros dirigentes tomen debida nota que tenemos una patria sumergida casi tan grande y maravillosa como la que se encuentra sobre la superficie”, sentenció Morales.