El ahora ex funcionario municipal explicó: “Me comunicaron, vía telefónica, que era una decisión del intendente que dejara el cargo”. Castro indicó que “yo soy de la agrupación Ramón Carrillo, la agrupación de Alberto Balestrini”.
Si bien afirmó que no “es un tema político”, el dirigente matancero aclaró que “yo apoyo abiertamente a Daniel Scioli presidente y me llamó la atención la manera (que lo despidieron) porque esperaba, al menos, una comunicación del intendente”.
“En el distrito no se estaba apoyando a Daniel Scioli y había mucho avance de los otros sectores que hoy compiten para llegar a la presidencia; entonces dije que no había que dejar pasar mucho tiempo y decidí avanzar con este tema”, resaltó Castro.
El ex funcionario dijo que el mandatario municipal “es el presidente del partido y él no puede tomar una definición de este sentido”, aunque agregó que “si Espinoza no apoya a Daniel Scioli para 2015 sería un suicidio político porque la gran mayoría del peronismo de Matanza lo quiere a él”.
Castro resaltó que “yo salí a trabajar con Daniel y hay militantes que me están acompañando y muchos de ellos lo hacen en las sombras, porque no pueden manifestarse como lo hice yo ya que corren el riesgo de que les suceda lo que me pasó a mi”.
El dirigente detalló que “lo único que hice fue salir a poner pasacalles apoyando a 'Daniel Scioli presidente', pero nunca había hecho un acto. Empecé a hacer un trabajo territorial, nada más”.
Por otra parte, Castro indicó que “también había salido a apoyarlo a Espinoza como candidato a gobernador, pero por ahí él tiene otras expectativas”.
Con Randazzo no
El apoyo del ejecutivo matancero a Uribarri tiene que ver no sólo con su falta de criterio político, sino también con que no encuentra posibilidad de expresar su amor por el modelo nacional y popular que encarna el ministro del Interior y Transporte Florencio Randazzo en un distrito donde el funcionamiento de los trenes es evidentemente paupérrimo, más allá de los vítores de los 5 aparecidos camporistas que sostengan lo contrario.
La línea del ex ferrocarril Sarmiento está literalmente en ruinas. Marchan dos ejemplos:
- Según informaron efectivos de Gendarmería, la línea del ex ferrocarril Sarmiento no se detiene en la estación de Ramos Mejía ni en Ciudadela por rotura en las vías. El problema ocurre en el servicio que va con destino a Moreno. No se sabe cuándo se regularizará. Luego de que los ferroviarios levantaran el quite de colaboración en su trabajo, el Sarmiento tiene otro problema, aunque menos grave. Según efectivos de Gendarmería, el servicio que va de Once a Moreno, no se detiene en las estaciones de Ramos Mejía y Ciudadela por una rotura en las vías. No se sabe cuándo se regularizará el recorrido.
- Se inunda la estación de Ramos Mejía. Un sector del túnel permanece anegado a raíz de las breves lluvias que se sucedieron desde el viernes a la noche. El ingenio popular no tardó en darle nombre: “Lago del amor”. “Lago del amor. Pida un deseo”, indica el cartel que algún usuario creativo colgó de la barrera de plástico. En medio de la estación Ramos Mejía del Sarmiento, a metros de la boletería, la señal alerta de la presencia de un “espejo de agua”. Aunque no tiene demarcación oficial, una improvisada defensa de tiritas plásticas busca advertir a los usuarios que, desprevenidos, no se percaten de la inundación que afecta, al menos desde el lunes, a parte del túnel de la única estación matancera del ferrocarril Sarmiento.
Los dos ejemplos son recientes e inocentes, sobre todo lo último si se tiene en cuenta que en el pasado no muy lejano, esa línea de ferrocarril ha visto reiterados choques de formaciones por falta de mantenimiento más que evidente.
Sólo por esa razón ya estaría viéndose mal que Espinoza tuviera relación con el ministro Randazzo en sus intenciones presidenciales y eso hace que el intendente matancero considere mejor un apoyo a un lejano y poco conocido Sergio Uribarri que al gobernador Daniel Scioli... aunque aquel apoyo termine sellando su "suicidio político".