El gol no modificó el esquema de juego de los alemanes que siguieron tocando la pelota, buscando la penetración, especialmente por el sector derecha con Arjen Robben y Rafinha, pero sin lograr llevar demasiado peligro.
Los comandados por Pep Guardiola buscaban recuperar pronto el balón con una presión adelantada, que dificultaba la salida del esférico de los blancos, que preferían esperar y salir en rápidos y peligrosos contraataques.
A poco del cierre de la etapa inicial, Cristiano, que buscaba convertirse en el máximo anotador en una edición de la Champions, pudo haber hecho el segundo, pero su remate solo ante Neuer se fue por encima del travesaño (27), al igual que otro disparo en el segundo palo de Ángel Di María tras pase de Francisco Alarcón 'Isco'
En la segunda parte, el Real Madrid dio un paso adelante, yendo a buscar al Bayern más arriba y tratando de controlar más la pelota, aunque sus acciones más peligrosas siguieron llegando en contragolpes.
El equipo local se vio favorecido por el hecho de que el Bayern, sin renunciar a su juego de toque, rebajó un poco el ritmo y la presión recurriendo a los centros desde las bandas y tiros lejanos.
Robben, que fue uno de los hombres más incisivos del Bayern, probó un tiro enfrente del área que detuvo Casillas (67).
Algo más presionado por el Real Madrid, Guardiola hizo ingresar a Javi Martínez por Rafinha, al tiempo que también sustituyó a Frank Ribéry, por Mario Götze (73) y a Schweinsteiger por Thomas Müller (74), en busca de una mayor salida.
Finalizado el encuentro, la serie quedó abierta para los dos equipos y todo puede pasar, aunque está claro que la obligación la tiene el Bayern Múnich por estar abajo en el marcador. El Real Madrid mantiene firmes sus aspiraciones de conseguir la décima Copa de Europa que están más latentes que nunca.