Según la información de YPF, el acuerdo entre la empresa controlada por el Estado argentino y Chevron es el más importante alcanzado hasta ahora para el desarrollo de hidrocarburos no convencionales en Argentina.
El proyecto piloto desarrollado hasta marzo entre las dos empresas requirió inversiones por US$1.240 millones financiados íntegramente por Chevron y permitió el desarrollo de un área de 20 Km2, y la perforación de 161 pozos.
Ambas compañías planean el desarrollo de un área de 395 Km2, con una perforación estimada de más de 1.500 pozos, para alcanzar una producción de más de 50.000 barriles de petróleo y 3 millones de m3 de gas natural asociado por día.
La superficie total de Vaca Muerta, uno de los mayores reservorios mundiales de energía no convencional, es de alrededor de 30.000 Km2, de los cuales YPF tiene una participación neta equivalente a 12.000 Km2.
Actualmente, la empresa argentina cuenta con 19 equipos de perforación en el área patagónica de Loma Campana, de donde se extraen más de 20.000 barriles equivalentes de petróleo diarios.
Adicionalmente, YPF y Chevron buscarán desarrollar petróleo no convencional con un programa exploratorio de 9 pozos (7 verticales y 2 horizontales) en Narambuena, un área de 200 Km2 en la sureña provincia argentina de Neuquén, dentro de la concesión Chihuido de la Sierra Negra.
La inversión estimada para este proyecto exploratorio será de US$140 millones, aportados íntegramente por Chevron, dijo YPF.
El proyecto piloto de YPF con Chevron, celebrado el año pasado, fue el primer acuerdo que selló la empresa argentina con una petrolera extranjera desde su nacionalización en el 2012.
El objetivo era buscar desarrollar el megayacimiento patagónico de Vaca Muerta, que podría albergar una de las mayores reservas de petróleo y gas natural no convencionales del planeta.
Para facilitar el acuerdo, el Gobierno argentino hizo una excepción a sus rígidas restricciones cambiarias para que Chevron tenga libre disponibilidad de divisas y pueda exportar parte de su producción.
El Gobierno apuesta al desarrollo de Vaca Muerta para que el país recupere la independencia energética que perdió en 2011 por la caída en sus reservas por la falta de inversiones. Esto la ha obligado a realizar importaciones energéticas millonarias.
YPF fue nacionalizada con el argumento de que la compañía, controlada hasta ese entonces por el grupo español Repsol, no había invertido lo suficiente para frenar el declive de la producción de crudo y gas natural en el país.