El Barcelona está en la misma línea y ha pedido un porcentaje elevado de esos ingresos que obtiene Messi. En estos momentos, las ganancias del argentino por patrocinios diversos se eleva a más de 23 millones de euros con las ocho grandes marcan que utilizan su imagen.
El principal patrocinador de Messi es Adidas que le paga al año 8 millones de euros. Una marca a la que el argentino ha demostrado siempre una gran fidelidad y ha renovado los contratos. Si hubiera querido seguramente habría conseguido mayores ingresos en otras marcas, pero Leo siempre ha valorado que confiaran en él cuando empezaba.
El futbolista no quiere ceder ningún porcentaje al club por estos derechos de imagen considerados exclusivos. En cambio, sí estaría dispuesto a negociar otra categoría en los derechos de imagen de los deportistas. Aquellos para los patrocinadores del club que desean utilizar la imagen de los futbolistas. Aquí negocian.
Otro de los puntos calientes en el terreno de los derechos de imagen, y en la negociación que mantiene el club con el futbolista, es el patrocinio de Turkish Airlines. En septiembre de 2012 el delantero argentino firmó un contrato de tres años con dicha compañía aérea para que utilizara su imagen. A cambio, el futbolista recibiría 1,5 millones por temporada. Es decir, 4,5 millones en total.
Fue un contrato que de alguna manera le llegó por la vía del club porque en ese momento Turkish Airlines era también patrocinador del Barça. La activación de este contrato por parte de la compañía turca ha sido excelente y en mente de todos están los anuncios en los que Messi participa junto a Kobe Bryant.
Sin embargo, la situación se complicó. Hasta esa temporada 2012-13, la camiseta culé anunciaba Qatar Foundation, pero Qatar Investment, la empresa con la firmó el Barcelona el contrato de patrocinio, les anunció que para esta temporada 2013-14 se anunciaría en ella Qatar Airways. Para hacerlo efectivo, el club azulgrana tuvo que romper su alianza con Turkish Airlines.
Y ahora el club pretende que el delantero argentino renuncie a su patrocinio con la compañía aérea turca. El motivo es evidente, es una marca que entra en conflicto con el patrocinador principal del club, que no quiere que la máxima estrella azulgrana esté promocionando a la competencia. Y esta renuncia supone un buen pellizco: 4,5 millones de euros por tres temporadas.
El futbolista estudia si aceptar esa recomendación del club, pero plantea dos problemas. Ya no es solo no cobrar una posible renovación de contrato, sino cerrarse una categoría de patrocinio porque no podrá anunciar ni Turkish ni ninguna compañía aérea.
La segunda es qué sucedería si el club, por ejemplo, decidiera que el siguiente patrocinador fuera Nokia, que entraría en conflicto con otro de sus actuales patrocinadores como es Samsung. De la marca de teléfonos cobra 3 millones, menos que de Weibo (4,5) y la misma cantidad que de QTel. El resto de marcas asociadas a Leo son PyG (1,5 millones), EA Sports (1,2) y Pepsi (0,9). Un pastel de 23 kilos.