El año había comenzado con un ajuste en las tarifas del transporte. Y ahora será el turno de la energía eléctrica con una suba de lo que pagan los usuarios del área metropolitana, puntualmente los clientes de Edenor y Edesur.
Capitanich pidió no hacer especulaciones al respecto, pero reconoció en conferencia de prensa que sobre “el tema ha habido numerosas reuniones y análisis" y que la decisión será hecha pública a su debido momento.
Los subsidios se han convertido en la explicación del déficit fiscal y de la inflación. Para cubrir el bache, el Tesoro se financia con emisión monetaria que dispara la suba de precios.
De acuerdo a un trabajo de la ong Asociación Argentina de Presupuesto (ASAP), durante el año pasado, el gasto público en subsidios económicos fue de $134.144 millones, un 34,3% más respecto al mismo período anterior.
De ese monto, cerca de la mitad estuvo destinado a solventar las importaciones para tapar el agujero energético creado por este gobierno y para sostener bajas las tarifas de los servicios públicos.
Además, es un tema sensible, de costo político de magnitud para el Gobierno, justo cuando tiene poco margen para jugar con el ánimo de la población.
Pero la quita de subsidios, que hagan subir lo que paga el usuario, no bastaría para calmar el rojo fiscal. El Gobierno también podría autorizar un aumento de tarifas.
Es que se trata de 2 cosas diferentes. Anteriormente, el Gobierno retiró el aporte estatal que atenuaba la tarifa (lo que se paga por cada Mw), pero esta no cambiaba, de hecho, para el área metropolitana se mantuvo invariable durante una década. Ahora la historia sería diferente.
Informa el diario Clarín este jueves: "Economistas con posiciones cercanas al Gobierno le sugirieron hacer un aumento discriminado triplicando las tarifas de la luz para los sectores de mayor poder adquisitivo y duplicándosela al resto de los usuarios domiciliarios".
Nadie escaparía al ajuste eléctrico.