Nadal supo aguantar el 1er. set, el más igualado, donde puso un cerrojo a su saque y partir de ahí comenzó un recital de golpes para dominar completamente al de Basilea, al que su habitual ineficacia cuando juega con el español con su revés, unió un mal día también con el 'drive' y con su saque, tampoco excesivamente demoledor.
El tenista español, tras los apuros ante Grigor Dimitrov, superó también la molesta y dolorosa ampolla de su mano izquierda que tampoco le importunó tanto al servicio como en los cuartos de final, cediéndolo solo en una ocasión y sin que supusiese un mal mayor. Su 'drive' hizo mucho daño y su revés a dos manos también le funcionó, sobre todo cuando Federer se asomó en la red, escenario donde pese a dejar muestras de su clase tampoco encontró la solución, siendo víctimas de algunos 'passings' majestuosos del primer favorito.
Éste empezó aguantando en la Rod Laver Arena. Con su habitual táctica de cargar el juego sobre el revés del suizo, y solidez en el servicio, se mantuvo sin excesivos problemas en el set, aunque tampoco ofreció su mejor tenis, también con excesivos errores no forzados (15), nada comparables con los 24 de su rival, 13 de ellos con su peor golpe.
Sin embargo, las mejores opciones fueron para Nadal, que gozó de 3 bolas de 'break' entre el 7mo. y 9no. juegos. Federer las logró salvar y llevar el partido a una 'muerte súbita' que supuso el principio del fin para el partido. El balear la dominó, ayudado por los fallos del de Basilea, y le sirvió para asentarse definitivamente en la pista.
Así, los largos peloteos comenzaron a caer siempre del mismo lado, el de Nadal, que alargó poco a poco su cuenta de 'winners' minimizando la de errores no forzados, que se quedaron en diez más en el resto del partido. Federer no pudo seguir el ritmo del español y continuó sufriendo con su saque y sin poder inquietar en el resto.
Con todo, tiró de lo mejor de su repertorio para salvar 3 bolas de 'break' en el 4to. juego, pero este apuro fue el preludio de lo que finalmente sucedió, la rotura a favor de Nadal, que realizó un magnífico 6to. juego para tomar una delantera que ya no perdió para poner el partido muy cuesta arriba al pupilo de un Stefan Edberg, un tanto cariacontecido desde el palco.
El 3er. parcial no trajo la remontada de Roger Federer, en parte porque Nadal no bajó su nivel. Él volvió a romper en el tercer juego, pero, en su 13er. servicio, su rival por fin encontró un resquicio que no desaprovechó. No le sirvió de impulso porque el campeón de 2009 volvió a lograr el 'break' en el 7mo. y ante un rival desesperado puso la directa hacia la final donde intentará hacer valer su racha ante Stanislas Wawrinka.